Conetrans reclama soluciones reales para el colapso de la AP-7

Según Conetrans, la saturación de la AP-7 no es consecuencia del transporte pesado, sino de una infraestructura "claramente insuficiente y obsoleta", concebida para una realidad de hace décadas.

31/07/2026 a las 10:05 h
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La Confederación Española de Organizaciones Empresariales de Transporte por Carretera, Conetrans, ha expresado su rechazo a las iniciativas que vuelven a plantear nuevos peajes para el transporte de mercancías en Cataluña y reclama a las administraciones que afronten el problema de la falta de infraestructuras y abandonen el discurso que convierte sistemáticamente al transporte pesado en el responsable de los problemas de movilidad. 

Así, recuerda que la saturación de la AP-7 no es consecuencia del transporte pesado, sino de una infraestructura "claramente insuficiente y obsoleta", concebida para una realidad de hace décadas y obligada a absorber el crecimiento económico, industrial, logístico, turístico y demográfico de Cataluña, sin que durante más de 50 años se hayan realizado las inversiones necesarias.

En consecuencia, pretender resolver ahora este problema imponiendo nuevos peajes no deja de ser una medida "meramente recaudatoria" que no reducirá la congestión ni mejorará la seguridad vial. Conetrans insiste en que las soluciones existen y dependen de la voluntad de las administraciones.

Entre ellas, destaca la necesidad de eliminar o bonificar los peajes de la C-32 para el transporte de mercancías, permitiendo utilizar una vía paralela que aliviaría de forma inmediata la presión sobre la AP-7 y aumentaría significativamente la capacidad de la red. Del mismo modo, resulta imprescindible acelerar la construcción de nuevas infraestructuras como la B-40 y desarrollar una planificación viaria que responda a las necesidades reales de movilidad de Cataluña.

La congestión de la AP-7 no solo perjudica al transporte, sino que afecta directamente a la competitividad de la industria, a la logística de las empresas, a los desplazamientos diarios de miles de trabajadores y, en definitiva, al conjunto de la sociedad. Además, es un error pensar que nuevos peajes reducirán el tráfico de camiones, pues los vehículos de transporte de mercancías seguirán circulando.

Además, penalizar esa actividad incrementará los costes del transporte, que acabarán repercutiendo en el precio de los bienes y servicios. Conetrans recuerda, además, que el transporte de mercancías ya contribuye de forma muy significativa al sostenimiento de las infraestructuras mediante la elevada fiscalidad que soporta el combustible, por lo que imponer nuevos peajes supondría una doble carga y contravendría el compromiso adquirido entre el Ministerio de Transportes y el Comité Nacional del Transporte por Carretera de no implantar nuevos sistemas de pago por uso.

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