La guerra en Irán disparará los costes del transporte hasta un 6%

La guerra en Irán ya ha provocado un incremento de los precios de los combustibles que se trasladará los costes del transporte entre un 3% y un 6%.

03/03/2026 a las 9:10 h
Los precios del combustible en surtidor podrían incrementarse entre veinte y treinta céntimos el litro.
Los precios del combustible en surtidor podrían incrementarse entre veinte y treinta céntimos el litro.

Los precios internacionales del crudo han iniciado con el mes de marzo un intenso camino al alza, impulsados por el conflicto bélico en Irán. En pocas horas, el precio del barril de petróleo subió entre un 10% y un 12%, para situarse en los 80 dólares.

Estas subidas eran previsibles desde que se iniciaron las hostilidades y, aunque, ya se habían venido descontando en los mercados desde que los Estados Unidos ha ido acumulando efectivos militares en Oriende Medio, no tardarán en trasladarse a los surtidores de las gasolineras.

En el caso de los derivados del petróleo prima una tendencia a repercutir incrementos con rapidez y a reflejar las bajadas con cierto retardo y menor intensidad, así es que los transportistas empezarán a notarlo en pocos días.

Hasta 30 céntimos más en surtidor

Si el precio del barril de petróleo alcanza los cien dólares se trasladará automáticamente en una subida de entre 12 y 15 céntimos de euro por ligro al precio de la materia prima y de entre 20 y 30 céntimos el litro a lo que se paga en surtidor.

A su vez, dados los mecanismos de actualización de precios en función de la evolución del precio del gasóleo, estos incrementos en el suministro energético de este mes de marzo se trasladarán inveitablemente a los precios del transporte en abril.

Según Transporeon, esto implicará que los precios del transporte en Europa aumentarán entre un 2,2% y un 4,5%, mientras que en el caso de España lo harán entre un 2,9% y un 5,9%.

Tres escenarios de futuro

La amplitud de la horquilla depende de la evolución futura de la crisis planteada en tres escenarios a futuro posibles.

El primero de ellos se centra en un conflicto de corta duración, lo que implicaría precios altos del combustible hasta el veranoo. 

A su vez, si la crisis se prolonga a medio plazo, se impondrá una volatilidad de precios que presionará al alza la inflación en el Viejo Continente.

Por último, si la guerra se alarga y se recortan las exportaciones de crudo desde el Golfo Pérsico, los precios de los carburantes se dispararán si el barril alcanza los 125 dólares. 

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