El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha explicado en el Parlamento luso que su ejecutivo garantizará un "descuento extraordinario y temporal" en el Impuesto sobre Productos Petroleros si el precio sube más de 10 céntimos en una semana.
Así, mientras que en Portugal se ha establecido ya un mecanismo de protección automático, en España particulares y transportistas acaban de enfrentarse a la mayor subida de los carburantes en ocho meses, llegando incluso a superar los 15 céntimos por litro en muchas regiones.
Bajo el criterio del Gobierno portugués, denuncian desde Fenadismer, esto ya habría activado una rebaja fiscal, mientras que en España el sector sigue esperando una respuesta concreta. Por ello, la Federación ha exigido al Gobierno que adopte cuanto antes medidas fiscales para frenar el impacto del precio del combustible en los costes de explotación del sector.
El sector lo ve ya como "una cuestión de supervivencia", puesto que sin una intervención oficial en los precios finales de los carburantes, el aumento de costes "puede llegar a ser inasumible" para los transportistas autónomos y las pymes, lo que puede poner en riesgo el abastecimiento y la estabilidad de los precios de consumo.
"No pedimos privilegios, pedimos que no se nos deje en desventaja competitiva frente a nuestros vecinos y que se proteja una actividad esencial que no puede absorber más subidas y que puede obligar a pararse", reclaman desde la Federación, que ha instado al Gobierno a aprobar de forma inmediata un mecanismo de bonificación o reducción del Impuesto Especial de Hidrocarburos vinculado a la volatilidad del mercado.