La guerra en Oriente Medio ha impactado desde el primer momento en el precio del gasóleo, afectando de lleno al sector del transporte de mercancías por carretera, donde el combustible representa aproximadamente el 40% de los costes operativos y que ya está operando con márgenes muy reducidos o incluso en pérdidas en el momento actual.
Por ello, los incrementos bruscos en el precio del gasóleo o las posibles restricciones en su disponibilidad ponen en riesgo la viabilidad de muchas empresas, especialmente pymes y autónomos. Sin embargo, como denuncia la Confederación Española de Transporte de Mercancías, este martes no se ha adoptado ninguna decisión al respecto en el Consejo de Ministros, que se ha celebrado en un contexto de máxima tensión internacional y energética.
El Ejecutivo ha aplazardo la adopción de medidas urgentes presumiblemente hasta el próximo viernes, un retraso que para la CETM resulta "incomprensible" y pone de manifiesto una "preocupante falta de anticipación" en un sector clave para el funcionamiento del país. La organización lleva semanas alertando de las consecuencias que la escalada del precio del combustible puede suponer en las empresas del sector, pero lamenta que se haya aprendido tan poco de crisis anteriores, como la guerra de Ucrania.
Cada día de retraso incrementa las necesidades reales de las empresas, lo que puede llevar a la necesidad de adoptar medidas más costosas y complejas en el futuro. En este sentido, la falta de una actuación inmediata puede acabar afectando también al empleo, la cadena de suministro y la estabilidad económica del país.
Por ello, CETM ha vuleto a pedir al Gobierno la aprobación urgente un paquete de ayudas directas al combustible, medidas de liquidez y mecanismos eficaces que permitan adaptar los precios del transporte a la evolución real de los costes energéticos.
Llamamiento a la Comisión Europea
Asimismo, como miembro de la Organización Internacional para el Transporte por Carretera, IRU, ha respaldado su llamamiento a la Comisión Europea para que adopte medidas que permitan estabilizar el mercado de combustibles y garantizar la continuidad de las cadenas logísticas en Europa.
En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la IRU advierte de que el fuerte incremento del precio del gasóleo y las tensiones en el suministro están generando una presión sobre los operadores de transporte que podría acabar afectando al normal funcionamiento de las cadenas de suministro.
Entre las medidas planteadas, destacan la coordinación para la liberación de reservas estratégicas de petróleo entre los Estados miembros y la posibilidad de habilitar mecanismos de apoyo específicos para las empresas de transporte dentro del marco europeo de ayudas de Estado.
