Adif ha licitado, por importe de 1,7 millones de euros, la redacción del proyecto constructivo de la segunda fase de la remodelación integral de la terminal ferroviaria de transporte de mercancías Madrid-Vicálvaro. Con este contrato, da un nuevo paso en la renovación de estas instalaciones, un proyecto diseñado por fases al que se destinarán más de 300 millones.
El objetivo es convertirla en una instalación competitiva, interoperable y de alta capacidad, transformándola así en el nodo logístico estratégico de referencia de la zona centro para los tráficos de mercancías de los corredores Mediterráneo y Atlántico. El proyecto constructivo de la segunda fase contempla todas las actuaciones pendientes para el desarrollo completo de la terminal de mercancías.
Reorganización de las vías
Así, incluye la reorganización final completa de las dos vías generales y las dos vías de contorno de la terminal, agrupándolas en un corredor al este de la misma. Esta actuación mejorará la capacidad operativa, la conectividad interna y la seguridad, y permitirá el acceso viario directo a las terminales intermodales sin interferir con las mismas.
En el haz sur se plantea la ampliación de capacidad, incorporando hasta seis nuevas vías para tratamiento de trenes de 740 metros y la ampliación de longitud de las existentes. En el haz norte, se han diseñado hasta 18 vías para tratamiento de trenes de 740 metros y se acondicionan espacios para el desarrollo logístico e implantación de actividades complementarias al transporte ferroviario de mercancías.
Por otro lado, en el haz central se construirá la terminal intermodal Este, de características similares a la terminal Oeste desarrollada en la fase 1.C. Contará con cuatro vías de carga y descarga para trenes de 740 metros, losas de hormigón para transferencia modal y estancia temporal de UTIs, viales e instalaciones asociadas.
El proyecto recoge, además, actuaciones transversales como la adaptación de accesos viarios y ferroviarios a las instalaciones existentes, la reubicación del puesto de mando, y la adaptación y ampliación de instalaciones de seguridad y telecomunicaciones, energía, drenaje, etc.
La terminal de Madrid-Vicálvaro se ubica en un punto estratégico del mapa logístico de España que articula la red de distribución de mercancías en el país, sirviendo de conexión entre los corredores Mediterráneo y Atlántico. Forma parte de la red estratégica de terminales intermodales y logísticas impulsada por Adif, que incluyen a Fuente de San Luis en Valencia, La Llagosta y Can Tunis (Barcelona), Júndiz (Álava), Valladolid, Majarabique (Sevilla) y Plaza (Zaragoza).
Obras de la primera fase
Las obras de la primera fase están ya en su recta final, con vistas a su finalización en el último trimestre del año. Ya se han terminado los trabajos de la fase 1.A, que consistieron en la ejecución de cuatro nuevas vías para la recepción y expedición de trenes de 740 m y un nuevo enclavamiento electrónico en el haz técnico sur de la terminal ferroviaria.
Igualmente, han concluido los trabajos de la fase 1.B, en la que se ha actuado en los accesos ferroviarios a la terminal, adaptando sus pendientes a la carga máxima y a la longitud de los trenes de mercancías de 740 m. También se han reconfigurado las vías generales del entorno de la terminal para posibilitar el nuevo acceso viario directo a la terminal intermodal.
Por otra parte, se están ultimando las obras de la fase 1.C., que comprenden el desarrollo de la terminal de carga intermodal Oeste, que dispondrá de un haz intermodal de cuatro vías pasantes con ambas cabeceras electrificadas (cabeceras norte y sur). Además, se han llevado a cabo trabajos en la urbanización y los viales de la nueva zona intermodal, y se ha rehabilitado un antiguo edificio para convertirlo en el nuevo edificio técnico de gestión que albergará las oficinas del complejo ferroviario.