Aecoc y la Oficina del Corredor Atlántico plantean un modelo de “Tren Maestro” para impulsar la intermodalidad en gran consumo

El Plan de Transporte Intermodal para el Sector del Gran Consumo 2026 presentado, identifica los principales obstáculos que frenan el uso del ferrocarril y define una hoja de ruta para adaptarlo a las exigencias logísticas del sector.

Para el comisionado del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, el estudio busca impulsar el uso del tren como elemento vertebrador de cadenas logísticas eficientes.
Para el comisionado del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, el estudio busca impulsar el uso del tren como elemento vertebrador de cadenas logísticas eficientes.

La Oficina del Comisionado del Corredor Atlántico y Aecoc han presentado en Madrid el Plan de Transporte Intermodal para el Sector del Gran Consumo 2026, un documento estratégico que busca incrementar la participación del ferrocarril en las cadenas de suministro de uno de los principales motores de la economía española.

El estudio, elaborado técnicamente por Ineco a partir de entrevistas con responsables logísticos y de transporte de empresas del sector, actualiza el análisis realizado hace una década por el Ministerio de Transportes y plantea una nueva hoja de ruta para acelerar la intermodalidad.

El trabajo parte de una constatación: aunque las compañías del gran consumo reconocen el potencial del tren para transportar mercancías, su utilización sigue siendo reducida frente a la carretera. Según el documento, el problema no reside únicamente en las infraestructuras, sino también en la capacidad del sistema ferroviario para responder a las necesidades operativas de un sector caracterizado por la alta rotación de mercancías, la presión sobre los plazos de entrega y la exigencia de un elevado nivel de servicio.

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Un nuevo estándar para el transporte ferroviario

La principal aportación del plan es la creación del concepto de “Tren Maestro”, concebido como un modelo de referencia que traduce las necesidades del mercado en requisitos operativos concretos para el ferrocarril. No se trata de un servicio comercial específico, sino de un estándar hacia el que debería evolucionar la oferta ferroviaria para captar una parte significativa de los flujos logísticos del gran consumo.

Este modelo se apoya en cinco grandes palancas. La primera es la fiabilidad, mediante servicios regulares, rutas fijas y altos niveles de puntualidad. La segunda es la competitividad económica, basada en economías de escala y modelos multicliente.

La fiabilidad, la frecuencia de servicio y la transparencia se sitúan entre las prioridades de los cargadores.

A ellas se suman la robustez operativa, con capacidad y frecuencias suficientes; la sostenibilidad, como respuesta a los objetivos de descarbonización; y la transparencia, sustentada en herramientas digitales que permitan la trazabilidad y el acceso a la información en tiempo real.

La fiabilidad, principal requisito de los cargadores

Las conclusiones del estudio reflejan que la competitividad ferroviaria depende del equilibrio entre cinco dimensiones: fiabilidad, coste, capacidad y frecuencia, descarbonización y adaptación a requerimientos operativos específicos. Aunque el ferrocarril presenta ventajas ambientales evidentes, los cargadores consideran que todavía existen desequilibrios que limitan su adopción como alternativa recurrente.

Entre los principales obstáculos identificados figuran los costes asociados a la primera y última milla, una oferta insuficiente de frecuencias, limitaciones de capacidad en determinados corredores y la falta de servicios especializados para ciertas mercancías. Las empresas reclaman además una mayor flexibilidad operativa, planificación mediante slots regulares y una mejor integración digital de la información logística.

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Diez recomendaciones para ganar cuota modal

El documento concluye con un decálogo de medidas para convertir al ferrocarril en una opción competitiva y escalable para el sector. Entre ellas destacan la mejora de la fiabilidad operativa, la reducción de la brecha de costes respecto a la carretera, el incremento de la oferta y la frecuencia de servicios y el desarrollo de una planificación basada en servicios programados.

También propone reforzar los modelos multicliente, mejorar la transparencia informativa, optimizar los procesos en terminales intermodales y avanzar hacia una planificación más coordinada y holística del sistema ferroviario.

El estudio propone diez medidas para mejorar la competitividad ferroviaria frente a la carretera.

Asimismo, el plan plantea la creación de herramientas específicas para gestionar rutas potencialmente ferroviarias, consolidar cargas entre distintos cargadores, monitorizar indicadores de desempeño y promover nuevas relaciones de transporte. Según los autores del estudio, estas estructuras de coordinación permitirían transformar oportunidades identificadas sobre el papel en flujos reales de mercancías, facilitando el desarrollo de un sistema ferroviario más competitivo y alineado con las necesidades del mercado.

Durante la presentación, el comisionado del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, defendió que el objetivo del estudio es impulsar el uso del tren como elemento vertebrador de cadenas logísticas eficientes, mientras que la directora de Logística y Transporte de Aecoc, María Tena, subrayó que el potencial del ferrocarril es evidente, pero que la oferta debe responder mejor a las necesidades operativas de las empresas para ganar protagonismo en las cadenas de suministro.

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