En el actual contexto de incertidumbre geopolítica se tiende a mirar todo desde el plano de la seguridad y la defensa.
La Unión Europea estima, a la vista de los últimos movimientos estratégicos, que impulsar la inversión en estos ámbitos es un elemento crucial para mantener su modo de vida.
Dentro de este marco, un reciente artículo del Real Instituo Elcano analiza el doble uso civil y militar del Corredor Mediterráneo como una cuestión estratégica para España.
El Corredor Mediterráneo como activo para la defensa europea
De manera particular, el análisis incide en que ahora se suma una razón asociada a la política de defensa a la consideración de la interoperabilidad ferroviaria entre la red española y la del resto de la Unión Europea como objetivo estratégico por razones económicas, productivas y de sostenibilidad del transporte.
Así mismo, el texto concluye que las tres líneas estratégicas del Corredor Mediterráneo (cambio de ancho del ibérico al estándar, conexión ferro-portuaria y establecimiento de nodos intermodales para el transporte de mercancías) pueden ser financiadas por fondos europeos asociados a la movilidad militar.
Con todo ello, el Real Instituo Elcano aboga por incorporar el Corredor Mediterráneo al listado de corredores prioritarios para el transporte militar que impulsa la Comisión Europea, dado su papel para la conectividad europea vertebrando los flujos que llegan desde el norte de África al este de Europa.
Impulso del Corredor Mediterráneo a nivel europeo
De igual manera, la entidad también reclama una serie de acciones básicas para conseguir la plena eficiencia del proyecto español en el conjunto europeo y, en especial, su asociación con la política de defensa.
Concretamente, en primer lugar, España debería conseguir que Francia acepte acelerar los proyectos pendientes en su tramo y especialmente el Montpellier-Perpiñán. En este caso, el órgano dependiente de Defensa califica de sangrante que la nueva plataforma Béziers-Perpiñán tenga 2044 como plazo de puesta en servicio.
Por otra parte, el Real Instituo Elcano asegura que España debe profundizar en dos direcciones. La primera es finalizar la plena adaptación del Corredor Mediterráneo a los requisitos de interoperabilidad de la RTE-T, mietnras que la segunda se centraría en una participación más activa de Españaen los foros europeos donde se reflexiona sobre el uso dual civil y militar de la red transeuropea de transportes y donde se financia este uso, aportando proyectos del Corredor Mediterráneo susceptibles de recibir fondos del CEF asociados a la movilidad militar.
En particular, la organización señala que ciertas mejoras de puertos, intermodales y túneles y viaductos podrían ser perfectos candidatos para esta financiación extraordinaria.
Así mismo, el el Real Instituo Elcano también cosntata que sería conveniente que España hiciera ver a la Comisión Europea el extraordinario esfuerzo que está realizando en la transformación del ancho de una parte sustancial de su red ferroviaria, como están haciendo también los Estados bálticos y Finlandia, algo que, a su juicio, debería ser reconocido con una partida presupuestaria especial proveniente de los fondos dedicados a movilidad militar, pues está en juego que la península Ibérica disponga, mediante la conexión ya existente del túnel del Pertús, de una plena interoperabilidad con el resto del continente.