La Junta de Extremadura alerta esta semana de las, a su juicio, graves consecuencias que está teniendo para la red ferroviaria extremeña el corte de la línea ferroviaria entre Algeciras y Ciudad Real, a la altura de Despeñaperros.
Esta cicrunstancia ha convertido a Extremadura, según su Gobierno regional, en el paso obligado y único para los trenes de mercancías que conectan Andalucía y sus puertos con el centro y norte de España.
Los responsables autonómicos defienden que la situación era "perfectamente previsible" y que ya habían advertido al respecto desde antes del inicio de las obras, el pasado 6 de septiembre.
Media docena de incidencias relevantes
De acuerdo con los cálculos de la Junta de Extremadura, desde el comienzo del desvío de mercancías ya se han registrado media docena de incidencias relevantes en la red ferroviaria, la última de ellas cuandoun tren de mercancías ha interrumpido completamente la circulación hacia Madrid en las proximidades de Monfragüe, afectando a varios servicios de viajeros.
Además, el Gobierno extremeño también lamenta que el incremento del tráfico de mercancías obligue a que numerosos convoyes atraviesen el centro urbano de Mérida, una situación que, según su criterio, podría haberse mitigado con el ramal ferroviario propuesto por la Junta para conectar la línea Zafra-Mérida con la línea Mérida-Puertollano en el entorno de la plataforma logística ExpacioMérida.
En este contexto, el Ejecutivo regional reclama al Gobierno de España respuestas, incluyendo aumentar la capacidad y fiabilidad de la red ferroviaria extremeña, entre ellas la instalación de un intercambiador de ancho en Brazatortas que facilite la conexión de la línea Mérida-Puertollano con la alta velocidad Madrid-Sevilla.