Los sindicatos europeos han denunciado este mes de septiembre el anuncio del posible cierre del centro histórico de Tranfesa en la localidad gala de Cervera de la Marenda y de su base de Portbou, puntos que, según Comisiones Oreras, se habían consolidado como elementos estratégicos para mantener una actividad ferroviaria propia en este paso transfronterizo.
Carga de trabajo estable
Ante ello, las organizaciones sindicales de ambos lados de la frontera reclaman que se mantegan todos los puestos de trabajo de la dotación del centro de Transfesa en Cervera y de la base de Portbou, respetando sus correspondientes categorías profesionales.
De igual manera, los represetantes de los trabajadores también piden que se asignnen cargas de trabajo suficientes y estables que garanticen la continuidad de la actividad en estos centros.
Los sindicatos califican estos posibles cierres de "sinsentido económico y de desarrollo sostenible".
Las entidades reclaman a los Gobiernos francés y español que garanticen que esta infraestructura de interés público continúe activa mientras persistan las diferencias de ancho entre ambas redes ferroviarias y que pongan en march las condiciones necesarias para conseguir un verdadero trasvase modal del tráfico de mercancías de la carretera AP-7/A-9 hacia el ferrocarril.