El puerto de Sevilla ha dado la semana pasada un paso decisivo para su futuro, tras firmarse la subrogación del 100% de la plantilla de estibadores del Centro Portuario de Empleo en liquidación al nuevo CPE Híspalis, que comenzará a operar el 1 de abril con todos los trabajadores integrados.
Este acuerdo es el resultado de un esfuerzo colectivo, pues se han necesitado más de tres años de negociación intensa, con un papel determinante de Coordinadora y del comité de empresa del CPE en liquidación, que ha trabajado activamente durante todo este tiempo.
A pesar de la complejidad del proceso, se ha conseguido garantizar la continuidad del empleo, reforzar la cohesión del colectivo y aportar estabilidad operativa al puerto. El acuerdo cierra una etapa marcada por la incertidumbre derivada de la liquidación del anterior CPE y abre una nueva fase basada en la estabilidad, la seguridad y la continuidad de la actividad portuaria.
El comité ha contado con el respaldo de la organización a nivel nacional y del coordinador de la zona andaluza, y con el apoyo firme de los trabajadores, cuya unidad ha sido determinante para afrontar esta etapa, construida desde el diálogo, el trabajo colectivo y la responsabilidad sindical.