Brittany Ferries ha anunciado esta semana que "está tomando medidas para adaptarse a una nueva realidad" marcada por el aumento de la carga fiscal, el reembolso de los préstamos contraídos por la pandemia, los effectos de la inflación en el pasaje y lo que califica como competencia desleal en el canal de La Mancha.
Venta de dos buques y medidas en rutas
Con todo ello, la compañía asegura haber adoptando "un enfoque pragmático respecto a su flota", que incluye la venta de dos buques.
Así pues, la naviera estima que dejará de operar a partir de noviembre la ruta entre Poole y Cherburgo, cubierta por el 'Barfleur', que será vendido. Al tiempo, en su lugar se ofrecerá un servicio diario entre Portsmouth y Cherburgo.
Por otro lado, Brittany Ferries también se desprenderá del 'Cotentin', construido en 2007 y que opera la ruta Cherburgo-Rosslare, aunque el servicio seguirá funcionando con otros buques.
Además, la compañía argumenta que, ante la competencia desleal en el sector oriental del Canal de la Mancha, derivada, a su juicio, de las subvenciones destinadas a mantener la ruta Dieppe-Newhaven, que genera pérdidas, también contempla cerrar la ruta Portsmouth-Le Havre a partir de octubre. Brittany Ferries asegura que ha mantenido esta ruta operativa el mayor tiempo posible mientras Bruselas estudia las impugnaciones legales al respecto.
Así mismo, la bretona también modificará las rotaciones de los barcos que prestan servicio a Guernsey, Poole y Cherburgo en noviembre.