A la espera de que el nuevo conflicto en Oriente Medio se solucione o de que al menos se encamine una posible salida, los desvíos de rutas por Buena Esperanza han vuelto a ser la única opción para mantener los esenciales flujos este-oeste.
La situación llega hasta el punto de que Maersk ha puesto en marcha un servicio entre Asia, el Mediterráneo oriental y el mar Rojo que circunnavega África con un tiempo de tránsito total de 49 días.
Así mismo, CMA-CGM y la propia Maersk han abandonado las rutas que habían puesto en marcha por el mar Rojo hasta que la situación vuelva a normalizarse.
Alta congestión
Al tiempo, más de 140 portacontenedores siguen atrapados en el golfo Pérsico, pese a que se han suspendido los servicios en la zona y los barcos que permanecen allí están siendo descargados en puertos locales.
De igual modo, la crisis bélica ya provoca un aumento de la congestión que se percibe en los patios de diversos puertos del sureste asiático, indios y de la península arábiga.
En este contexto, Linerlytica calcula que la congestión portuaria mundial se coloca esta semana con un porcentaje de un 8,4% de la flota total y una capacidad de 2,83 millones de TEUs.
Además, la consultora estima que el volumen de flota ociosa queda durante la décima semana del año en un 0,4% con un total de 119.859 TEUs repartidos en un total de cincuenta buques.
Por otro lado, la compañía constata que en los últimos treinta días se han incorporado al mercado un total de diez portacontenedores con una capacidad total de 50.114 TEUs, mientras que, al mismo tiempo, se ha retirado de la navegación una embarcación, con 1.994 TEUs.