El cierre del estrecho de Ormuz ha interrumpido los envíos de GNL desde el golfo Pérsico, contribuyendo a una caída interanual del 8% en los envíos mundiales de GNL por vía marítima en abril. Al mismo tiempo, según datos de Bimco, los envíos de carbón a Japón, Corea del Sur y la UE han aumentado un 27% interanual, lo que demuestra que están buscando fuentes de energía alternativas al gas para cubrir su demanda eléctrica.
De hecho, los envíos de carbón a Japón, Corea del Sur y la UE suelen desacelerarse en abril y mayo, pero este año han aumentado un 1% a nivel mensual en abril, a pesar de reducirse la demanda de calefacción. Si bien es cierto que la importancia de estos tres mercados para los envíos de carbón ha ido disminuyendo gradualmente debido a los esfuerzos en materia de descarbonización, todavía representan alrededor del 25% del volumen mundial de carga de carbón y el 31% de la demanda mundial de toneladas-milla.
Así, el aumento de los envíos de carbón a la UE, Japón y Corea ha contribuido a un incremento interanual del 8% en la demanda mundial de toneladas-milla de carbón en abril. Ls distancias de navegación hacia estos países son, de media, un 7% más cortas que la media mundial del transporte marítimo de graneles sólidos, pero siguen siendo un 23% más largas que la media global para el carbón.
En conjunto, del carbón enviado a Japón, Corea y la UE, el 46% procede de Australia, el 17% de Indonesia y otro 17% de Norteamérica. El segmento panamax es el más utilizado para transportar carbón a estos tres mercados, pues representa el 58% de los volúmenes, mientras que los buques "capesize" transportan otro 31%. En cuanto a los buques supramax, solamente transportan el 7% de las cargas, debido al número comparativamente menor de envíos desde Indonesia, que depende de barcos más pequeños.
El impacto del cierre del estrecho de Ormuz
Si el estrecho de Ormuz permanece cerrado, la sustitución de gas por carbón en economías avanzadas como estas empujará el crecimiento de los envíos de carbón a corto y medio plazo, pudiendo aumentar hasta un 1% en 2026 y entre un 0,5% y un 1,5% en 2027. Esto es entre 1 y 3 puntos porcentuales más, respectivamente, que si el estrecho reabriera de forma inminente.
A largo plazo, sin embargo, Bimco espera que los envíos de carbón a estas tres economías disminuyan gradualmente, independientemente de las condiciones de tránsito a través del estrecho de Ormuz, pues la capacidad de generación eléctrica a partir de energías renovables seguirá creciendo. Además, aunque algunos países han ampliado el plazo para el cierre de sus centrales térmicas de carbón, serán menos competitivas que las energías renovables.