En mayo, las exportaciones en petroleros de crudo procedentes de América alcanzaron los 14,5 millones de barriles diarios, superando el récord anterior de 13,8 registrado en abril. Esto supone un 40% más que en mayo de 2025 y un aumento del 23% desde el inicio de la guerra de Irán, según datos de Bimco.
Entre marzo y mayo, los países que no pertenecen a la región del Golfo Pérsico incrementaron sus exportaciones en petroleros de crudo en un 9% interanual, correspondiendo el 91% de este aumento a América.
Con un incremento interanual del 32% y del 30% en comparación con el período enero-febrero, las exportaciones estadounidenses han sido el principal motor del auge de las exportaciones americanas entre marzo y mayo. Por su parte, las exportaciones de Venezuela son las que han aumentado más rápido, mientras que Brasil, Canadá y Guyana también han visto crecer las suyas.
El aumento de las exportaciones se ha debido al incremento de la producción de petróleo de esquisto en Estados Unidos, la relajación de las sanciones a las exportaciones venezolanas, el desarrollo de nuevas plataformas flotantes de producción, almacenamiento y descarga en Brasil y la puesta en marcha del yacimiento Yellowtail en Guyana.
Asia es el principal destino
Además, en mayo Asia Oriental superó a Norteamérica como principal destino de las exportaciones de crudo procedentes de América, algo que solamente ha ocurrido dos veces desde 2023. En conjunto, las regiones asiáticas recibieron casi el 50% del aumento interanual del volumen entre marzo y mayo.
De hecho, los volúmenes con destino a Asia pasaron de 4,1 millones de barriles diarios durante los tres primeros meses de 2025 a 5,4 millones en el mismo periodo de 2026.
Desde Bimco, sostiene que los elevados volúmenes de exportación en América pueden ayudar a mitigar el déficit mundial de suministro de petróleo mientras el Estrecho de Ormuz permanezca prácticamente cerrado.
Además, una vez que las exportaciones del Golfo Pérsico puedan volver a la normalidad, los elevados volúmenes en América podrían satisfacer tanto un aumento en la demanda mundial de petróleo como la reconstrucción de las reservas mundiales.