Este jueves 26 de marzo, la Embajada de Irán en España ha emitido una comunicación en la que asegura que "Irán considera a España un país comprometido con el Derecho Internacional".
Por ello, continúa, la delegación iraní, el país asiático "se muestra receptivo ante cualquier solicitud procedente de Madrid", lo que, traducido, vendría a querer decir que Irán facilitaría el tránsito de embarcaciones de pabellón o cargamento español por el conflictivo estrecho de Ormuz.
¿Vía libre o propaganda?
El fraseo de la comunicación tiene el claro y siniestro tono propagandístico que se estila en los conflictos bélicos y, al tiempo que da un matiz de apoyo por parte de España que en realidad no existe, tambié socava la posición española entre sus aliados occidentales.
Por otro lado, semejante medida tendría un impacto mínimo en la navegación por el estrecho de Ormuz, algo que también saben los dirigentes iraníes.
Flota en mínimos
Según datos de Anave, en 2025, la flota controlada bajo bandera española se redujo en siete unidades, pasando de las 91 embarcaciones de 2024 a 84 buques.
De igual modo, según la patronal naviera, en términos de capacidad, la caída es aún más acusada, dado que el arqueo desciende un 16% y cerca de un 20% el peso muerto.
Estos escuáidos datos colocan a la flota española en la cifra más baja de los últimos 25 años.
Al tiempo, ha aumentado el número de buques controlados por navieras españolas bajo pabellón extranjero, que pasa de 114 a 119 unidades, con un incremento paralelo de su tonelaje en un 3,1% y de su peso muerto en un 2,5%.
Por tipos de buque, el pabellón español no registra crecimiento en ningún segmento y ha perdido el pasado ejercicio dos buques de carga general, tres metaneros y dos buques de pasaje.