Pese a que el presidente Trump ha anunciado el fin próximo de los ataques a Irán, MSC ha reforzado sus servicios de transporte de mercancías por carretera que cruzan la península arábiga para desplazar carga desde el golfo Pérsico al mar Rojo, y viceversa.
Con ello, la naviera helvética busca evitar la navegación por la zona del conflicto y, de manera particular, cruzar el peligroso estrecho de Ormuz, amenazado por las misiles iraníes.
Además, no sólo es un tema de seguridad para tripulaciones, carga y embarcaciones, sino que además también supone aumentos de los precios de los seguros y sobrecargos para los clientes por conflicto armado,
Cruzar el desierto arábigo en camión
Así pues, la compañía utiliza los recintos portuarios árabes en el mar Rojo del Rey Abdulá y de Yeda para desde ahí llevar la mercancía en camión hacia el noreste a través del desierto, con enlace en Riad, hasta Damman, Jubail, Bahrein, Kuwait, Hamad, Jebel Ali y Abu Dabi.
Actualmente, y hasta que se consolide un posible alto el fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán, las navieras están evitando la zona y desvían sus tráficos hacia el cabo de Buena Esperanza.
Cancelación de rutas
De igual manera, CMA-CGM y Maersk, que habían retomado el cruce del canal de Suez en algunas rutas, también las han cancelado hasta que la situación vuelva a normalizarse.
Se estima que más de 140 portacontenedores siguen atrapados en el golfo Pérsico. Estos barcos que permanecen allí están siendo descargados en puertos locales.