El Canal de Panamá restringe sus tránsitos mientras Ormuz empieza a recuperar tráfico de petroleros

La sequía obliga al Canal de Panamá a reducir desde este 15 de septiembre su capacidad, mientras imágenes de satélite muestran una incipiente recuperación de los grandes petroleros en Ormuz, aunque los tráficos energéticos siguen lejos de la normalidad.

El Canal de Panamá reduce a 32 el número de tránsitos diarios, frente a los 36 que permitía antes de las restricciones introducidas en septiembre.
El Canal de Panamá reduce a 32 el número de tránsitos diarios, frente a los 36 que permitía antes de las restricciones introducidas en septiembre.
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Las principales rutas del comercio marítimo internacional siguen sometidas a fuertes tensiones operativas y geopolíticas, aunque con evoluciones diferentes. Mientras el Canal de Panamá reduce desde este 15 de septiembre su capacidad como consecuencia de la sequía, el estrecho de Ormuz empieza a mostrar tímidos signos de recuperación del tráfico de grandes petroleros.

El Canal de Panamá ha reducido a 32 el número de tránsitos diarios, frente a los 36 que permitía antes de las restricciones introducidas durante septiembre. Las medidas responden a unas precipitaciones inferiores a las previstas y a la necesidad de preservar los niveles de agua necesarios para operar las esclusas.

La situación podría complicarse todavía más. Las autoridades panameñas preparan una nueva reducción para octubre, cuando la capacidad se situaría en una media de 29,5 buques diarios, aproximadamente un 18% por debajo de los niveles de agosto.

Más presión sobre Panamá

El problema vuelve a ser el agua. Entre mayo y agosto, las precipitaciones acumuladas en la cuenca del Canal se han situado un 34% por debajo de la media histórica, mientras que las aportaciones de agua han sido un 44% inferiores. La Autoridad del Canal vincula esta situación al desarrollo del fenómeno de El Niño.

Desde este lunes se reducen concretamente a 23 los cupos diarios disponibles en las esclusas Panamax, mientras las Neopanamax mantienen nueve. Además, para el próximo 1 de octubre está previsto reducir hasta 14,48 metros el calado máximo autorizado para los buques Neopanamax si la evolución de los niveles de agua lo requiere.

Panamá reduce desde este lunes a 32 los tránsitos diarios y prepara nuevas restricciones para octubre.

La Autoridad del Canal ha advertido de que la reducción de capacidad puede incrementar los tiempos de espera para los buques que lleguen sin reserva y recomienda utilizar el sistema de reservas para garantizar una fecha de tránsito.

La situación adquiere especial importancia para las cadenas de suministro internacionales por coincidir con las perturbaciones que afectan a otros grandes corredores marítimos. Panamá representa aproximadamente el 5% del comercio marítimo mundial y constituye una ruta especialmente relevante para las conexiones entre Asia y la costa este de los Estados Unidos.

Ormuz muestra signos de recuperación

En el Golfo Pérsico se está produciendo, en cambio, un movimiento incipiente en sentido contrario. El tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz empieza a mostrar señales de recuperación después de las fuertes restricciones provocadas por la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El análisis de imágenes de satélite tomadas el 14 de septiembre muestra grandes petroleros VLCC navegando nuevamente por Ormuz en ambos sentidos y durante el día. Se trata de un cambio respecto a las fuertes limitaciones que han caracterizado la navegación durante los últimos meses.

También está aumentando la utilización de operaciones de trasvase entre buques en el golfo de Omán. Estas operaciones ship-to-ship están permitiendo transferir volúmenes crecientes de petróleo, GNL y GLP fuera del estrecho, en un intento de mantener los cargamentos en circulación pese a las dificultades existentes.

Los VLCC vuelven a navegar en ambos sentidos por Ormuz, mientras aumentan los trasvases de hidrocarburos en el golfo de Omán.

La recuperación, sin embargo, está todavía lejos de representar una normalización. Los tráficos de materias primas por Ormuz continúan sustancialmente por debajo de los niveles anteriores al conflicto y los operadores siguen trabajando con fuertes condicionantes de seguridad. Estados Unidos ha limitado incluso su cobertura aérea de protección de los petroleros a determinadas franjas horarias para concentrar los recursos militares disponibles.

La evolución de Panamá y Ormuz refleja así dos riesgos diferentes para el transporte marítimo mundial. En el primer caso, la falta de capacidad está determinada por factores climáticos, mientras que en el Golfo Pérsico la navegación intenta recuperar progresivamente volúmenes en un escenario condicionado por la guerra y los riesgos de seguridad.

A estas dificultades se suma la renovada inestabilidad en Bab el-Mandeb y el Mar Rojo. Este 15 de septiembre, un petrolero con bandera de Panamá ha comunicado el impacto de un misil antibuque cuando navegaba unas 40 millas náuticas al oeste de Moca. El buque ha podido continuar por sus propios medios y no se han comunicado víctimas, pero el incidente vuelve a poner de manifiesto el riesgo que afronta el tráfico por el acceso meridional al Canal de Suez.

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