En enero, ha finalizado el proyecto europeo Aeneas, que a lo largo de 36 meses ha sentado las bases para una electrificación real y a gran escala del transporte marítimo y fluvial, alineando la industria con los objetivos globales de sostenibilidad.
La iniciativa, en la que ha participado la Fundación Valenciaport, ha analizado el potencial de distintas tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía para mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones en el transporte marítimo. En concreto, se ha centrado en evaluar cómo los supercondensadores y las baterías de estado semisólido pueden transformar la eficiencia de los buques.
Dichas tecnologías han sido evaluadas en escenarios críticos de alta demanda energética, como las maniobras de atraque y las estancias en puerto, demostrando ser una solución clave para minimizar el impacto ambiental del transporte marítimo.
Financiado por el programa Horizonte Europa, el proyecto ha contado con un presupuesto de 4,89 millones y la colaboración de 14 socios de primer nivel europeo. En el caso de la Fundación Valenciaport, ha evaluado el impacto ambiental y económico de estas soluciones, lo que ha permitido cuantificar el potencial de reducción del consumo de combustible y de emisiones de CO₂ que estas innovaciones aportan al sector.
Además, ha desarrollado un estudio de replicabilidad, analizando la viabilidad de integrar estos sistemas en diversos segmentos de la flota actual. Las conclusiones destacan que estas soluciones son especialmente rentables y eficientes en buques de nueva construcción y en operativas que requieren picos elevados de potencia en periodos cortos.