El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido en el reciente Consejo informal europeo de ministros de Transportes y de Asuntos Marítimos, celebrado en Chipre, la necesidad de fortalecer los puertos europeos como nodos estratégicos para el comercio, la logística y la movilidad militar.
Para ello, sería necesario asignar una parte de los ingresos del ETS a políticas y medidas para la descarbonización del transporte, con el objetivo de paliar las consecuencias de la fuga de carbono y avanzar en la transición ecológica. Además, Puente ha recordado el esfuerzo de España para adaptar su normativa a las directivas europeas sobre resiliencia de entidades críticas y ciberseguridad, con una guía impulsada desde Puertos del Estado y los puertos del país para abordar escenarios de ciberataques, fenómenos extremos, apagones prolongados o indisponibilidad de instalaciones críticas.
Durante la reunión de los titulares de Asuntos Marítimos, ha aprovechado también para instar a un refuerzo del capital humano del sector en un momento de incertidumbre internacional por la crisis del Estrecho de Ormuz. El ministro ha dibujado una hoja de ruta destinada a aumentar el atractivo de la profesión, que contenga “medidas para facilitar el embarque de alumnos europeos; mecanismos que favorezcan una mayor armonización y atractivo de las condiciones laborales de los marinos; modernización de la educación y la certificación marítimas y participación de las mujeres”.
España, de hecho, ya está incorporando estas cuestiones en su Estrategia Marítima 2025-2050, donde se reconoce que “no habrá autonomía estratégica marítima europea sin empleo de calidad, sin capacidades profesionales actualizadas y sin un sector más atractivo para los jóvenes y para las mujeres”.
Mejorar la competitividad de la industria ferroviaria
Por otro lado, en el encuentro de los ministros de Transportes, el ministro ha centrado su intervención en el transporte ferroviario, defendiendo la necesidad de acelerar los procesos de certificación de trenes para mejorar la competitividad de la industria ferroviaria europea: “No podemos invertir en la fabricación, entrega y puesta en servicio de un tren unos 6 o 7 años, como está sucediendo ahora”.
Para Puente, las demoras en las entregas de trenes no sólo lastran la interoperabilidad, sino la propia competitividad de la industria ferroviaria europea. Adeás, ha apuntado hacia las principales causas de estos retrasos, que pasan por “una regulación dispersa y atomizada, procedimientos excesivamente lentos y una industria de material rodante con poca capacidad y agilidad a la hora de servir los pedidos”.
La mejora de la situación pasaría por promover un mayor conocimiento regulatorio, reforzar la calidad y fiabilidad de las evaluaciones independientes y aumentar la disponibilidad de infraestructuras específicas para ensayos.