La Autoridad Portuaria de Avilés ha iniciado esta semana el trámite de información pública del estudio de impacto ambiental del proyecto de dragado de mantenimiento para cuatro años.
Los responsables del enclave consideran que esta actuación es esencial para garantizar la seguridad de la navegación y la operativa portuaria, permitiendo conservar los calados necesarios para el acceso de los buques y el normal funcionamiento de las instalaciones del puerto de Avilés.
Materiales
Con más detalle, el proyecto contempla el dragado máximo de 245.000 m3 de sedimentos durante un periodo de cuatro años, lo que supone unos 60.000 m3 anuales.
A su vez, de ese volumen, alrededor de 204.000 m3 corresponden a la zona activa de la bocana y la canal de entrada, mientras que los 41.000 m3 restantes se sitúan en dársenas y muelles interiores.
Recinto para depósito
Por otro lado, la documentación sometida a información pública incluye también el proyecto de construcción de un recinto en tierra en el canal de entrada destinado al depósito de los materiales extraídos durante el dragado que no pueden ser vertidos al mar por superar los valores admisibles para determinados parámetros ambientales.
Este espacio tendrá capacidad para 30.000 m3 de arena al año y se ubicará en el canal de entrada de la ría, con la ejecución de un recinto con motas de tierra de cerramiento perimetral, caminos de acceso y una planta de tratamiento del agua proveniente del dragado y aportada con la propia arena.
Se prevé que estas arenas se deshidratarán a través del drenaje del agua procedente del propio dragado, que se depura a través de una instalación específica.
Después, cuando la arena alcance el grado de humedad adecuado, se podrá trasladar a un gestor autorizado, dado que no es apta para su depósito en el mar.