La Autoridad Portuaria de Barcelona presta desde hace largos años especial atención a las cuestiones medioambientales.
Dentro de este ámbito, la medición de las emisiones para su control y posterior reducción juega un papel destacado para conseguir reducir el impacto de la operativa que se desarrolla en la rada catalana sobre su entorno.
Mediciones desde 2012
En concreto, el ente gestor portuario reporta sus emisiones de gases de efecto invernadero desde 2012.
A su vez, como parte de estos esfuerzos de control, los responsables del enclave barcelonés han adjudicado esta misma semana contrato a Fundación Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña para llevar a cabo el servicio de y realización de una herramienta de cálculo de las emisiones de carbono y otros indicadores de sostenibilidad en los proyectos de construcción de obras e instalaciones en concesiones.
El expediente tiene un importe de 119.257,60 euros y un plazo de ejecución de dos años.
Impacto de las concesiones y de las obras en la huella de carbono del puerto
Según cálculos del puerto de Barcelona, las concesiones portuarias aportan un 29% de las emisiones contaminantes de la rada, incluyendo las terminales, los almacenes logísticos, actividades industriales, servicios portuarios y las concesiones del Port Vell.
A su vez, obras y residuos representan un 4% de las emisiones del recinto y contemplan la producción y transporte de materiales de construcción y los consumos de la maquinaria utilizada en las obras del puerto, así como la gestión de residuos MARPOL de los barcos que escalan en el puerto.