El Consejo de Administración del puerto de Barcelona ha iniciado el proceso de licitación del gran nudo viario que conectará los nuevos accesos con la red viaria del recinto portuario. El proyecto consiste en la construcción de una gran rotonda elevada sobre la antigua desembocadura del río Llobregat, que vertebrará la movilidad de vehículos en la zona sur del recinto portuario.
Este enlace se convertirá en la infraestructura viaria más importante del puerto, pues permitirá absorver el incremento de tráfico derivado de la construcción de los nuevos accesos viarios y del futuro muelle Cataluña, así como la ampliación de las instalaciones en el muelle Prat, que concentrarán casi todo el tráfico de contenedores del puerto en la zona sur.
La nueva infraestructura será compatible con el importante complejo ferroviario que se desarrollará en el antiguo cauce del río Llobregat. Al mismo tiempo, incluye la construcción de una gran galería de servicios para permitir la interconexión por debajo del nudo y toda la infraestructura ferroviaria.
Por este motivo, se ha optado por una rotonda elevada con tres grandes ramales de entrada y salida. El primero conectará con la futura autovía de acceso al puerto; el segundo con las terminales de contenedores de la zona sur; y el tercero con las terminales al norte de la antigua desembocadura.
Este último ramal será de carácter provisional, pues la conexión definitiva con la zona norte del puerto, en forma de viaducto elevado, deberá ejecutarse una vez esté construido el futuro punto de atraque tipo pantalán 35B, que condiciona los espacios necesarios para el desarrollo de este tramo.
Debido al importe de las obras, con un presupuesto superior a los 98 millones de euros sin IVA y un plazo de ejecución de tres años y medio, el proceso de licitación deberá ser aprobado por el Consejo de Ministros.
Nuevos puntos de atraque
El Consejo de Administración también ha adjudicado a las empresas FCC y Comsa la construcción de los tres nuevos puntos de atraque para la carga y descarga de graneles líquidos en la cara este del muelle de la Energia. Los trabajos tendrán un coste de 111,5 millones de euros y un plazo de ejecución de tres años y dos meses.
La construcción de estos nuevos puntos de atraque, similares al actual punto de atraque 34B, forma parte del plan para aumentar la capacidad de movimiento de graneles líquidos en el muelle de la Energía, al tiempo que se reordenan los tráficos por tipo de producto. Así, estos nuevos puntos de atraque, junto con el futuro 35 tipo pantalán, se destinarán principalmente a la carga y descarga de combustibles sostenibles.
Una vez operativos, junto con el punto de atraque 35, el aumento de capacidad permitirá remodelar los puntos de atraque 32 de la cara oeste del muelle de la Energia y destinarlos exclusivamente a la operativa de productos químicos y agroalimentarios. También será posible crear un nuevo punto de atraque para car carriers en la dársena interior para dar respuesta a la creciente importación de vehículos.
Los trabajos de construcción implicarán el refuerzo del actual punto de atraque 34B con nuevos puntos de amarre y la ampliación del foso existente en la cara este del muelle de la Energia para garantizar la adecuada conexión de los brazos de descarga que conectarán los barcos con las diferentes terminales.