El Puerto de Huelva quiere reforzar su posición como nodo logístico para la cadena hortofrutícola, apoyándose en nuevas infraestructuras, conectividad marítima y ferroviaria y proyectos destinados a incrementar el valor añadido de los tráficos agroalimentarios.
Así lo explicó Alberto Santana, presidente de la Autoridad Portuaria de Huelva, durante el diálogo ‘Huelva y la cadena de frío hortofrutícola: del muelle al mercado’, mantenido con Ricardo Ochoa de Aspuru, editor de Cadena de Suministro, en el marco del III Summit del Frío en Logística y Transporte.
Santana situó esta estrategia dentro del proceso de diversificación desarrollado durante los últimos años por un puerto tradicionalmente muy ligado a los graneles líquidos y sólidos, pero que ha ido ganando presencia en mercancía general y tráficos de mayor valor añadido.
El puerto quiere aprovechar su posición junto a una de las principales zonas productoras españolas para captar más tráficos de importación y exportación.
En este contexto, el sector agroalimentario tiene un interés especial por la importancia de la producción hortofrutícola de la provincia, con los frutos rojos como uno de sus principales exponentes, junto a otros productos como los cítricos.
Infraestructuras y conectividad
El presidente de la Autoridad Portuaria destacó que para crecer en este segmento no basta con disponer de muelles, sino que es necesario ofrecer una cadena logística completa y adaptada a las exigencias del producto perecedero.
Huelva cuenta en este ámbito con superficie para contenedores y carga rodada, instalaciones frigoríficas y nuevas conexiones ferroviarias, además de servicios marítimos que permiten enlazar el puerto con Canarias, el norte de Europa y otros mercados.

Santana puso especialmente en valor la capacidad instalada por Frigoríficos Portuarios del Sur, con unos 180.000 m³ y alrededor de 24.000 posiciones para producto refrigerado y congelado, una infraestructura que considera fundamental para captar nuevos flujos de importación y exportación.
La conectividad constituye otro de los pilares de la estrategia. El objetivo es que el producto pueda llegar desde las zonas de producción hasta el muelle y, desde allí, acceder con regularidad a sus mercados de destino, reduciendo incertidumbres en tiempos de tránsito y conservación.
ZAL y Hub del Frío
Otro de los proyectos estratégicos es la Zona de Actividades Logísticas del Puerto de Huelva, concebida sobre unas 60 hectáreas y con una primera actuación destinada a generar suelo para nuevas actividades industriales y logísticas.
Dentro de esta área, el puerto quiere reservar un papel relevante al sector agroalimentario y a actividades vinculadas con la logística frigorífica, aprovechando tanto la posición del enclave como la capacidad productiva de su entorno.
La red de frío del puerto, con unos cuatro kilómetros de conducción, busca aprovechar energía residual para abastecer instalaciones logísticas.
Santana también se refirió al desarrollo del Hub del Frío, cuya infraestructura de conducción está prácticamente completada. El "fríoducto", de unos cuatro kilómetros y con una inversión cercana a ocho millones de euros, permitirá aprovechar el frío residual generado en la plata regasificadora próxima al puerto y ponerlo a disposición de empresas instaladas en el recinto.
El puerto ya ha avanzado igualmente en la definición de la tarifa necesaria para la utilización de esta infraestructura. El planteamiento pasa por ofrecer a las compañías una alternativa al consumo eléctrico convencional para la generación de frío, siempre que resulte competitiva para sus operaciones.
De cara a los próximos años, Santana confía en que estas actuaciones permitan incrementar los tráficos agroalimentarios, captar nuevos mercados y consolidar a Huelva como un nodo especializado para la entrada y salida de productos perecederos, con especial atención a las oportunidades que ofrecen los mercados latinoamericanos.