Puertos eco-proactivos para adaptarse al cambio climático: la nueva estrategia de la Autoridad Portuaria de Valencia

La Autoridad Portuaria realizará un análisis de la vulnerabilidad de los puertos Valencia, Sagunto y Gandía, y una evaluación del riesgo ante fenómenos meteorológicos extremos.

30/03/2026 a las 12:26 h
En 2030, todos los puertos de titularidad estatal deberán contar con esta adaptación al cambio climático.
En 2030, todos los puertos de titularidad estatal deberán contar con esta adaptación al cambio climático. Foto: AP Valencia

La Autoridad Portuaria de Valencia ha comenzado a trabajar en un plan de adaptación al cambio climático de las instalaciones de Valencia, Sagunto y Gandía, en el marco del Plan Net Zero Emissions, con el que que quiere llegar a 2035 habiendo alcanzado la neutralidad de carbono. En este plazo también quiere conseguir la autosuficiencia energética, siendo capaz de producir toda la energía que necesita para atender los consumos asociados al desarrollo de la actividad económica y comercial de los distintos puertos.

Las tareas de elaboración de este plan cuentan con un plazo de ejecución de 14 meses, y se han adjudicado a Ineco por 181.229,35 euros, IVA no incluido. El objetivo de la Autoridad Portuaria es crear puertos eco-proactivos y actualizar los riesgos que pueda haber frente a oleaje, lluvias intensas, olas de calor o variación del nivel del mar.

En 2030, todos los puertos de titularidad estatal deberán contar con esta adaptación al cambio climático, para lo cual es necesariio identificar los riesgos críticos de cada puerto y establecer medidas concretas, priorizando áreas clave como muelles, diques, terminales, accesos y operativa de las terminales. 

En este sentido, el plan partirá de un análisis de la vulnerabilidad de los tres puertos, una evaluación del riesgo ante fenómenos meteorológicos extremos y una propuesta de medidas para hacer frente a este tipo de situaciones. Se pretenden reflejar, por tanto, todos los impactos posibles de episodios climáticos extremos y la capacidad de resistencia de las infraestructuras y servicios prestados.

Asimismo, se deberán priorizar aquellas infraestructuras y servicios con mayor vulnerabilidad, e incluir un análisis de coste-beneficio que servirá para evaluar la viabilidad económica de las medidas de adaptación propuestas.

Etiquetado
Lo más leído