Diversas situaciones complican la navegación a escala global. En particular, a la inestabilidad en el golfo Pérsico y el mar Rojo se añaden las restricciones de paso en el canal de Panamá y las fuertes tormentas que afectan a grandes puertos asiáticos.
Este contexto de grandes dificultades provoca un incremento de los retrasos en los viajes que realizan los portacontenedores en las grandes rutas internacionales. Según Sea Intelligence, en estos momentos los buques acumulan retrasos de entre cinco y 5,5 días, holgadamente por encima de los entre tres y cuatro días de dilación que se registraban antes de la pandemia de media.
Menos capacidad
Esto provoca una disminuición de la capacidad global de la flota, atrapada en rotaciones que llevan más tiempo del habitual.
Los cálculos de la consultora determinan que un 5% de la capacidad global está afectada por estos retrasos, un 2,8% más de lo que podría considerarse normal.
Con todo ello, Sea Intelligence estima que todo este panorama reduce la capacidad global para el transpote marítimo de contenedores en 1,7 millones de TEUs.