La nueva ruta marítima por el Ártico empieza a demostrar que su principal ventaja comercial es real. Los dos primeros portacontenedores que han completado el trayecto entre Asia y Reino Unido han necesitado alrededor de 20-21 días, unos registros que respaldan las previsiones con las que se está promocionando este nuevo corredor.
El primero en confirmarlo ha sido el Dubai Tower, encargado de inaugurar el China-Europe Arctic Express de Sea Legend. El buque inició su rotación en Ningbo el 15 de agosto y realizó su última escala china en Qingdao, desde donde salió el día 19 para llegar a Teesport el 9 de septiembre.
El Dubai Tower y el PanStar Acro han completado sus respectivos tránsitos entre Asia y Reino Unido en aproximadamente tres semanas.
Tomando como referencia esta última salida de China, el portacontenedores ha necesitado alrededor de 21 días para alcanzar Reino Unido, un tiempo que se sitúa dentro de las aproximadamente tres semanas planteadas para el nuevo servicio.
Corea también confirma los tiempos de tránsito
El resultado ha encontrado rápidamente una segunda referencia independiente. El PanStar Acro, de la surcoreana PanStar, salió de Busan el 22 de agosto para realizar el primer ensayo comercial surcoreano con un portacontenedores a través de la Ruta Marítima del Norte.
El buque alcanzó Felixstowe el 11 de septiembre y posteriormente Rotterdam el día 13. Los registros de navegación sitúan el tránsito Busan-Felixstowe ligeramente por encima de los 20 días y en cerca de 22 días hasta el puerto neerlandés.
El resultado es relevante porque demuestra que los tiempos obtenidos por Sea Legend no constituyen un caso aislado. Dos operadores diferentes, partiendo además desde China y Corea del Sur, han conseguido conectar Asia con el norte de Europa en unas tres semanas.
Dos operadores diferentes, partiendo desde China y Corea del Sur, han conectado Asia con el norte de Europa en unas tres semanas.
A ellos se sumará próximamente el Riyadh Mukaab, segunda rotación del China-Europe Arctic Express. El buque se encuentra ya en el mar de Noruega y tiene prevista su llegada a Felixstowe el 15 de septiembre. Su escala permitirá disponer de una tercera referencia sobre los tiempos reales del corredor.
La frecuencia semanal experimenta retrasos
La situación es bastante diferente cuando se analiza la regularidad del servicio. Sea Legend había anunciado ocho rotaciones consecutivas entre agosto y octubre, operadas por siete portacontenedores y con salidas semanales desde China.
Las siguientes operaciones se han ido apartando, sin embargo, del calendario inicial. El Athens Odeon, cuya salida desde Ningbo estaba prevista para el 29 de agosto, inició finalmente su viaje hacia el Ártico con aproximadamente diez días de retraso y se encuentra ya navegando por el mar de Ojotsk.
El Istanbul Bridge, que debía haber partido el 5 de septiembre, tampoco ha podido cumplir su programación y todavía se dirige hacia China para incorporarse al servicio. A ellos se suma el Tiger Maanshan. Asignado inicialmente a la salida desde Ningbo del 12 de septiembre, todavía se encontraba llegando a este puerto el día 14, por lo que tampoco ha podido respetar la fecha anunciada.
Las sucesivas rotaciones se están apartando del programa inicial y la frecuencia semanal anunciada todavía no se ha consolidado.
La situación podría repetirse con el Tiger Bintulu, previsto inicialmente para el 19 de septiembre, pero cuya llegada a Nansha no se espera hasta después de esa fecha.
Rapidez frente a fiabilidad
Las primeras semanas de funcionamiento dibujan así dos realidades diferentes. La primera es que la Ruta Marítima del Norte puede proporcionar una reducción significativa del tiempo de navegación entre Asia y el norte de Europa frente a las conexiones por los corredores marítimos tradicionales.
Pero la segunda afecta a un elemento igualmente importante para los cargadores: la fiabilidad de las fechas de salida y llegada. Un tránsito de unas tres semanas pierde parte de su ventaja comercial si las salidas acumulan retrasos o no puede mantenerse una frecuencia previsible.
A ello se suma el carácter todavía estacional de la Ruta Marítima del Norte, condicionado por las condiciones de navegación en el Ártico y por una ventana operativa mucho más limitada que la de las rutas tradicionales.
El nuevo corredor ha superado, por tanto, una primera prueba importante. Los aproximadamente 20-21 días anunciados para conectar Asia con Europa ya empiezan a estar respaldados por viajes reales. Ahora debe superar una segunda prueba más compleja: convertir esa rapidez en un servicio regular y previsible.