Stena Line sigue adelante con su plan de renovación de flota y ha realizado un pedido de dos nuevos ferries híbridos de la clase E-Flexer.
Estos nuevos buques ro-pax entrarán en servicio está prevista para 2030 y tendrán tendrán capacidad para transportar 1.500 pasajeros, así como 2.750 metros lineales de carga.
La clase E-Flexer
Estos ferries se convertirán en el sexto y séptimo E-Flexer de la flota de Stena Line. El primero de ellos entró en servicio en 2019 y, actualmente, tres buques de este tipo operan en el mar de Irlanda y dos entre Suecia y Polonia.
Las unidades, con 214,5 metros de eslora y 27,8 metros de manga, se construirán en el astillero China Merchants Industry Weihai, que ya ha construido otros quince de esta misma clase.
Las embarcaciones operarán en la ruta de la compañía entre Gotemburgo y Frederikshavn, en la que podrán funcionar tanto con combustible convencional como con electricidad.