Gasero en el Puerto de Bilbao

La flota mundial de gaseros crece rápidamente.

El transporte marítimo es otro de los principales campos de aplicación del gas natural y un ámbito en el que está viviendo una expansión de gran calado en los últimos años y que, a la vista de las restrictivas regulaciones internacionales existentes sobre emisiones contaminantes, aún tiene mucho camino por recorrer.

En este sentido, NGVA Europe estima que actualmente existen un centenar de buques de GNL europeos, con otros 101 pedidos, así como otros 72 en proceso de transformación para el uso del gas natural como combustible, en vez de otros carburantes, con un total de 57 instalaciones para bunkering de GNL en el continente.

GASNAM, por su parte, calcula que en todo el mundo hay 136 buques de GNL en servicio y que, para 2020, alcanzarán los 254, lo que implica un crecimiento de un 87% en apenas tres años.

Por lo que respecta a nuestro país, la asociación contabiliza hasta nueve buques en proyecto de construcción o transformación con motor de GNL, así como otras tres gabarras para suministro.

De igual modo, los puertos están reforzando sus instalaciones para gas natural, de tal modo que los puertos de Barcelona, Sagunto, Cartagena, Huelva, Ferrol, Gijón y Bilbao cuentan con proyectos de adaptacion de terminales para bunkering de GNL.

El año pasado, en España, se han registado un total de 72 operaciones de suministro de GNL de cisterna a buque, una de buque a buque y otra más de terminal a buque, realizada esta última en el puerto de Cartagena.

Beneficios del gas natural como  combustible

Entre las principales ventajas que ofrece el uso del gas natural, los expertos destacan, en primer lugar, que es una fuente de energía bien conocida y a la que se puede sacar todo el jugo con la tecnología que existe ahora mismo en el mercado.

En este sentido, los estudios indican que el gas puede ofrecer importantes ahorros en costes por kilómetro, lo que, a su vez, se traduce en una mayor rentabilidad de las unidades alimentadas por gas y una reducción del período de amortización para estos equipos.

A estas razones económicas hay que añadir las medioambientales, como reducciones en las emisiones de partículas, así como de NOX y de CO2.

En cuanto a los costes, suele decirse que antes de impuestos el gasóleo sería la energía más económica para el transporte, aunque también conviene aclarar que el tipo impositivo existente en España es de los más bajos de la Unión Europea y que de manera paulatina tendrá que ir convergiendo, a medida que se estreche la banda fijada por la UE.

balearia gnl puerto barcelona

Primer bunkering en el buque Abel Matutes atracado en el puerto de Barcelona.

Sin embargo, frente a este argumento, además, podría afirmarse que la misma diferencia impositiva existe entre el diésel y la gasolina.

De igual modo, por otra parte, también existe el caso de Suecia, el país europeo en que las diferencias impositivas entre el gasóleo y el GNC son menores y que, pese a eso, cuenta con uno de los parques de vehículos de gas natural más importantes del continente e, igualmente, es el cuarto país con mayor número de gasineras.

En 2017 ha crecido un 12% el número de camiones de GNC, un 19% el de camiones de GNL y un 31% el de furgonetas alimentadas por gas natural.

En todo caso, el gas natural ofrece unos ahorros, según GASNAM, de un 30% por kilómetro recorrido con respecto al diésel y de un 50% por kilómetro recorrido con relación a la gasolina.

En definitiva, la regulación, la fiscalidad y la presión de consumidores y usuarios va creciendo de manera gradual con el fin de que nuevas energías obtengan su parte para hacer frente a necesidades crecientes de movilidad.

Según el Ministerio de Energía, Turismo  y Agenda Digital, un mercado mundial más flexible, ligado a una duplicación del comercio de gas natural licuado (GNL), refuerza el papel del gas en el mix energético mundial, ya que es el combustible de origen fósil que presenta un mayor crecimiento.

En este sentido, el consumo de gas aumenta en todo el mundo de manera global, con China y Oriente Medio como las mayores fuentes de crecimiento del consumo de gas, pese a la barrera que suponen las inversiones en infraestructuras.

Así, la disponibilidad creciente de cargamentos de GNL desde EEUU y la entrada en juego en la década de 2020 de nuevos productores, concretamente en África Oriental, así como a la diversidad aportada al suministro mundial gracias a la expansión continua, aunque desigual, de la revolución del gas no convencional marcan un cambio de tendencia en el mercado internacional de GNL.

Además, aparecen mercados nuevos y más pequeños para el GNL, cuya proporción global en el comercio de gas a larga distancia crecerá desde un 42% en 2014 a un 53% en 2040, aunque la incertidumbre en cuanto a la dirección de esta transición comercial podría retrasar decisiones sobre proyectos nuevos de exploración y producción, así como proyectos.

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