Los motivos por los que miramos al pasado son múltiples y variados. La redacción de esta tribuna es una buena ocasión para constatar que hemos logrado muchos de nuestros objetivos y también que nos encontramos ante nuevos desafíos.

Las exportaciones españolas de bienes no han cesado de crecer: en 2012 se situaron en torno a los 230.000 millones de euros (22 % del PIB) y en 2021, superaron los 325.000 millones (27 % del PIB). El 67% de estas exportaciones va a la UE, con Alemania, Francia e Italia como principales destinatarios, y de esta cuota, el 75% viaja en camión.

Unas cifras que demuestran que nuestras empresas de transporte internacional prestan de forma sistemática un servicio puntual, flexible, eficiente y sostenible, a pesar del avance de la competencia de los países recientemente incorporados a la UE.

En la última década, precisamente el periodo en el que he tenido el honor de presidir ASTIC, nuestro sector ha conseguido ganar pequeñas y grandes “batallas”, como la “acción directa”, la devolución del “céntimo sanitario”, la presión a nivel comunitario contra las ‘Euroviñetas’, el lanzamiento del CMR digital, una ley para luchar contra la morosidad, la prohibición de la carga y descarga por parte de los conductores o la obligatoriedad de revisar el precio del transporte por la variación del precio del gasóleo.

Continuamos encontrando mil y una piedras en el asfalto, como la falta de vocaciones para ser transportista (solo en España se necesitan 15.000 transportistas); la excesiva fragmentación de nuestro sector; y en los últimos años, la pandemia, el Brexit o los desorbitados precios del gasóleo, gas natural y la electricidad.

En la última década nuestro sector ha conseguido ganar pequeñas y grandes “batallas”, como la “acción directa” o la devolución del “céntimo sanitario”

Y también nos enfrentamos a enormes desafíos como minimizar nuestro impacto ambiental, teniendo en cuenta que a día de hoy ni los camiones eléctricos ni los propulsados por hidrógeno son viables en el transporte pesado por carretera; la vertiginosa aceleración tecnológica que vivimos; o la necesidad de poner en valor la imagen de nuestro sector para que finalmente pueda gozar del reconocimiento que se merece.

Todo esto en un contexto marcado por el constante crecimiento de la demanda de movilidad que las sociedades desarrolladas están experimentando.

Me gustaría cerrar esta tribuna con mi enhorabuena a Cadena de Suministro, un medio de referencia para los que trabajamos en transporte y logística que, después de 10 + 1 años, continúa ofreciéndonos información especializada precisa y rigurosa. ¡A por otros 10 años más!