La ocupación promedio de los almacenes de productos congelados en España alcanzó el 88% en el segundo trimestre de 2025 y un 80% en la Comunidad Valenciana, según datos del Observatorio del Frío de la Asociación de Explotaciones Frigoríficas, Logística y Distribución de España.
Además, la capacidad frigorífica de los grandes operadores ha crecido un 10% en total en el último año, y más del 76% de las empresas logísticas planean ampliar su superficie de almacenamiento en los próximos 12 meses.
El fortalecimiento del sector anticipa que la capacidad frigorífica en España podría crecer entre un 12% y un 15% adicional para finales de 2028, impulsada por la demanda creciente del comercio electrónico de alimentación, el fortalecimiento de las exportaciones y la consolidación de rutas logísticas mediterráneas. Se espera también que el volumen de negocio del subsector de congelados rebase los 7.000 millones en 2028.
El fortalecimiento de Alicante
En este contexto, la provincia de Alicante se perfila como un importante nodo para la logística del frío en España, impulsado por el dinamismo del comercio agroalimentario, el aumento de exportaciones de productos congelados y su posición en el arco mediterráneo.
Más de una decena de instalaciones de frío industrial operan en el eje Alicante-Elche, el entorno portuario y la Vega Baja, garantizando la conservación y distribución de alimentos perecederos tanto para el consumo interno como para la exportación.
Destaca por ejemplo la actividad de empresas como Frigoríficos Marbamar, con sede en Santa Pola, que ha ampliado su capacidad operativa en almacenamiento en frío negativo, alquiler de cámaras frigoríficas y soluciones logísticas integrales, incluyendo depósito aduanero, picking y cross-docking. Su objetivo es adaptarse a las necesidades de distribuidores, operadores del canal horeca y empresas alimentarias.
El actual desarrollo del sector posicionará a Alicante como uno de los nodos logísticos más relevantes en la cadena de frío nacional, contribuyendo al fortalecimiento del tejido industrial y al incremento de la competitividad de los productores locales en mercados internacionales.