Los Estados Unidos e Irán han alcanzado estas últimas horas un acuerdo de alto el fuego de dos semanas, pocas horas antes de que expirara el ultimátum dado por el presidente Trump.
Esta tregua tiene efectos inmediatos y supondrá que las autoridades iraníes permitan el paso de buques por el estrecho de Ormuz mientras se negocia una paz definitiva.
Además de en el transporte maríitmo, este acuerdo también supone un alivio temporal para los tráficos de carga aérea en el golfo Pérsico, totalmente suspendidos desde el inicio de la guerra, y donde se encuentran algunos de los principales hubs globales para el transporte aéreo de mercancías.
Así mismo, Israel también habría aceptado este cese de las hostilidades, aunque, al mismo tiempo, interpreta que no afecta a sus escarmuzas en el Líbano, donde libra una batalla contra Hezbolá al norte de su frontera.
La posición israelí supone un factor de riesgo para este precario alto el fuego, como lo es también la imprevisible y cruel actividad de las diferentes milicias que actúan en esta zona caliente.
Navegación segura, completa e inmediata en Ormuz
El acuerdo implica que los Estados Unidos no atacará territorio iraní durante catorce días, mientras que Irán, por su parte, permitirá la navegación segura, completa e inmedianta por las aguas del estrecho de Ormuz, un paso clave para el petróleo que sale hacia el resto del mundo procedente de los países del golfo Pérsico.
En una declaración oficial, el presidente Trump ha dado a conocer que el paso de buques por Ormuz será posible merced a la coordinación con las fuerzas armadas iraníes y teniendo en cuenta las limitaciones técnicas que puedan existir en este estrecho.
Desde el inicio de la guerra de Irán hace un mes, la actividad marítima en Ormuz ha caído drásticamente. Los tránsitos diarios han pasado de una media de 103 embarcaciones en la última semana de febrero a punto muerto desde el inicio de las hostilidades, lo que ha provocado una interrupción de los flujos de petróleo y fertilizantes, con repercusiones en precios y disponibilidad a escala global de ambas mercancías.
Difícil paz definitiva
Este acuerdo provisional sólo da un margen de dos semanas para alcanzar un alto el fuego definitivo, cosa difícil si se tiene en cuenta cómo han interpretado ambos bandos el cese de los ataques.
Los Estados Unidos dan por cunplidos sus objetivos militares en Oriente Medio, mientras que Irán se declara vencedor de una contienda que le va a suponer cuantiosas inversiones para recuperar sus infraestructuras dañadas. Pakistán gana peso internacional por su papel en la mediación.
Repercusiones inmediatas en los mercados
El anuncio de tregua provisional ya ha tenido su reflejo inmediato en los mercados.
El precio del barril de petróleo baja rápidamente, mientras que, en paralelo, los principales índices bursátiles mundiales, incluyendo el de Madrid, suben, al igual que los futuros.
Cosa bien distinta será lo que pase en las próximas horas en la distribución minorista de combustibles, segmento en el que las variaciones de precios, especialmente a la baja, tardan más en notarse.