Los envíos postales de comercio electrónico a EE.UU. afrontan nuevas exigencias aduaneras desde el 24 de julio

A partir del 24 de julio, las exportaciones realizadas por vía postal a Estados Unidos perderán sus ventajas aduaneras y deberán cumplir nuevos requisitos de información, un proceso que se completará en octubre con la implantación de un nuevo sistema de despacho electrónico.

La principal novedad es que los envíos postales perderán las ventajas aduaneras de las que disfrutaban hasta ahora.
La principal novedad es que los envíos postales perderán las ventajas aduaneras de las que disfrutaban hasta ahora.
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Las empresas que envían mercancías a Estados Unidos a través del servicio postal deberán adaptarse desde este 24 de julio a un nuevo marco aduanero que transformará la operativa de las exportaciones de comercio electrónico. Los cambios, impulsados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), introducen nuevas obligaciones documentales, la participación obligatoria de un agente de aduanas en numerosos casos y la aplicación de los aranceles ordinarios de importación.

La principal novedad es que los envíos postales perderán las ventajas aduaneras de las que disfrutaban hasta ahora. En consecuencia, las declaraciones deberán ser presentadas por el importador, el comprador o un representante aduanero autorizado, lo que obligará a muchas empresas a recurrir a servicios especializados para cumplir la nueva normativa.

Además, los envíos con un valor de hasta 2.500 dólares podrán seguir utilizando los procedimientos postales de despacho, pero dejarán de beneficiarse de la exención arancelaria existente hasta ahora, quedando sujetos a los aranceles de importación aplicables en Estados Unidos.

Nuevo sistema desde octubre

La reforma continuará con una segunda fase a partir del próximo 22 de octubre, cuando el actual modelo de despacho postal será sustituido por el nuevo procedimiento Entry Type 13 (Informal Mail Entry).

A partir de esa fecha, todos los envíos postales con un valor igual o inferior a 2.500 dólares deberán declararse electrónicamente a través del sistema ACE (Automated Commercial Environment) de la CBP. Asimismo, determinados productos podrán quedar sujetos a controles por parte de distintas agencias federales estadounidenses, como la Food and Drug Administration (FDA) o la Consumer Product Safety Commission (CPSC), que podrán exigir documentación o certificaciones adicionales para autorizar su importación.

Según explican desde Spring GDS, este cambio supone que las importaciones postales evolucionen hacia un nuevo modelo de gestión aduanera mucho más similar al de los envíos comerciales tradicionales.

En octubre entrará en vigor el sistema electrónico Entry Type 13, que exigirá declarar todos los envíos postales de hasta 2.500 dólares a través de la plataforma ACE.

Adaptación de la estrategia logística

Para José Ángel Daza Martínez, responsable de Spring GDS para España, la reforma va más allá del mero cumplimiento normativo y obligará a muchas empresas a revisar sus procesos logísticos ya que quienes no preparen con antelación sus operaciones podrían afrontar mayores costes operativos, retrasos en las entregas y una pérdida de competitividad en el mercado estadounidense.

Ante este nuevo escenario, la compañía recomienda a los retailers reforzar la calidad de la información de producto, incluyendo códigos arancelarios, país de origen y peso individual; identificar aquellos artículos sujetos a autorizaciones específicas de organismos reguladores estadounidenses; revisar la estrategia de cálculo de aranceles y costes de importación antes de la compra; y apoyarse en operadores logísticos capaces de gestionar los nuevos requisitos aduaneros y la presentación electrónica de las declaraciones.

En este contexto, la correcta preparación de la información aduanera y una mayor transparencia sobre los costes totales de importación serán factores determinantes para mantener la competitividad de las empresas que comercializan sus productos en el mercado estadounidense.

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