El Estrecho de Ormuz es una arteria clave para el comercio mundial de energía y fertilizantes.
Desde el inicio de la guerra de Irán hace un mes, la actividad marítima en Ormuz ha caído drásticamente. Los tránsitos diarios han pasado de una media de 103 embarcaciones en la última semana de febrero a punto muerto, lo que ha provocado una interrupción de los flujos de energía y fertilizantes, en una región que es fundamental para el suministro mundial de fertilizantes, por su papel tanto como productora como por el rol que juega en el comercio internacional de estos productos.
En particular, el gas natural es componente esencial en la producción de fertilizantes nitrogenados como la urea y el amoníaco, de tal modo que, a medida que suben los precios del gas, aumentan los costes de producción de fertilizantes, empujando los precios al alza.
Efectos ya visibles
Según datos de la Unctad, los efectos de toda esta stiuación ya son visibles a lo largo de la cadena y pueden agravarse si el conflicto se alarga.
Además, la zona también es un importante productor de insumos clave como el azufre, utilizado en fertilizantes fosfatados, y un centro neurálgico para el comercio mundial de fertilizantes.
Aproximadamente un tercio del volumen mundial de fertilizantes transportados por mar a pasa por el estrecho de Ormuz.
De igual modo, los países del área copan un 13% de las exportaciones mundiales de nitrógeno y un 9% de los nutrientes fosfatados para fertilizantes.
Relación entre energía y fertilizantes
A su vez, para los principales países importadores, especialmente en Asia, las interrupciones en los flujos de energía y fertilizantes están estrechamente relacionadas.
El acceso reducido al gas natural y el aumento de los costos pueden afectar directamente la producción, disponibilidad y comercio de fertilizantes.
En concreto, las interrupciones tanto en el abastecimiento de fertilizantes como en los flujos comerciales ya están elevando los precios, especialmente en los fertilizantes nitrogenados, con aumentos más moderados en los productos fosfatados.
Concretamente, los precios de los fertilizantes nitrogenados han subido significativamente, con aumentos menores pero perceptibles en los fertilizantes fosfatados.
Costes logísticos
De igual modo, también juegan su papel en todo este panorama los mayores costes de transporte y de aseguramiento de buques, que se trasladan a los precios de los fertilizantes y, a su vez, afectan la producción y las exportaciones agrícolas.
Finalmente, por un lado, los altos costes elevados de fertilizantes puede afectar el suministro de alimentos, especialmente cuando los insumos resultan menos asequibles para los productores.
Por otra parte, el aumento de los costes de los fertilizantes influye en las decisiones que toman los agricultores con respecto a los cultivos y el área total de siembra, con efectos que se repercuten en los precios finales que pagan los consumidores.