El Centro Español de Logística ha presentado esta semana en Madrid los resultados de su cuarto estudio sobre el impacto de la inteligencia artificial en la cadena de suministro en España, durante la celebración de 48º Congreso.
El trabajo, elaborado al alimón con Accenture, destaca el papel fundamental que tiene la IA en la actvidad logística ya en este mismo momento, pero también destaca el reto que supone la plena integración de esta tecnología en la cadena de suministro para aprovechar totalmente su potente impulso transformador.
Aduanas y farma
En particular, el trabajo se centra este año en analizar el uso de la IA en aduanas, segmento que la utiliza mucho especialmente en agentes de declaración para validad procesos, y en logística farma, que emplea la IA de manera más integral, en procesos en planificación, compras, producción, almacenes y transporte y distribución.
A nivel más general de la cadena, en análisis certifica que el uso de la IA ya está plenamente normalizado en la actividad logística. Concretamente, un 80% de las empresas del sector trabaja con IA tradicional o generativa. Un 48,6% la utiliza en producción y un 31,4% como piloto.
Sin embargo, según el trabajo del CEL y Accenture, un 60% de los equipos que usa la IA se mantiene en niveles básicos y un 66% de las empresas con IA opera con recursos nulos o reducidos.
Además, el estudio señala una gobernanza de la IA en construcción, como por otro lado corresponde a una tecnología aún emergente y cuyo potencial ni siquiera se vislumbra plenamente.
En este contexto, un 57% de los encuestados tiene previsto desarrollar un marco de IA responsable, porcentaje que es 14 puntos superior al registrado en 2025.
De igual modo, la inversión en IA sigue siendo modesta y sólo un 11% de los entrevistados para el estudio asigna recursos significativos.
Hacia una nueva fase
En conclusión, el documento señala que hay que pasar de una fase de adopción de la IA a una de uso nomalizado y que hay que pensar en este tecnología como una herramienta con gran potencial para mejorar la rentabilidad y los márgenes, no sólo para impulsar la productividad.
De igual modo, el trabajo aboga por dar importancia a la calidad y a la gobernaza del dato, por impulsar la formación para que la falta de conocimiento deje de ser una barrera en la implantación de la IA y por que se aproveche la regulación como ventaja de partida para profundizar en un uso responsable de la IA.
Así mismo, el estudio apunta cuatro oportunidades de la IA para la cadena de suministro, como son las activar el valor de los datos existentes, convertir el cumplimiento en ventaja de partida, impulsaro modelos de gestión anticipada del riesgo y, finalmente, dar prioridad a la hora de escalar a casos con resultados medibles.
Por último, el documento señala cinco habilitadores de la IA en la actividad logística, como son dejar la supervisión humana para decisiones críticas, desplegar la tecnología con una orientación hacia los procesos y la creación de valor, desplegar una gobernanza del dato enfocada en la calidad, reforzar la integración de la IA con otros desarrollo tecnológicos y establecer una gobernanza del modelo.
En definitiva, la IA ha dejado ya de ser un reto tecnológico para la cadena de suministro, para pasar a plantear desafíos a la hora de integrarla plenamente en los procesos logísticos y escalar su funcionamiento para aprovechar su potencia, con inversiones adecuadas y profesionales implicados.