El segmento de entregas domiciliarias sigue viviendo un momento de esplendor, al albur de los cambios que están experimentando los hábitos de consumo.

En un marco, en el que el canal on-line abre el espectro a cada vez más segmentos de compra y amplía su base de consumidores, Aldi ha dado comienzo esta semana una prueba piloto para servicios de última milla con Glovo en Barcelona, con vistas a extender la experiencia a otros lugares del país en sucesivas fases.

El nuevo servicio propone entregas domiciliarias en 30 minutos de las compras realizadas en la cadena alemana a través de la aplicación de la plataforma dentro del área urbano de la capital catalana.

Así pues, Aldi refuerza su estrategia en el canal on-line para no perder comba con respecto a otros competidores con estrategias avanzadas en un segmento que vive un gran impulso a rebufo de las restricciones de movilidad instauradas para contener el avance de la pandemia. Además, también refuerza su apuesta por la omnicanalidad en España.

Al tiempo, Glovo incrementa la oferta de productos y referencias de supermercado que tiene a disposición a través de la app, en su intención de fortalecerse en el segmento de quick-commerce, un área basada en entregas ultra-rápidas de todo tipo de productos de supermercado, tiendas de proximidad, parafarmacia, electrónica, regalos o productos de belleza.