Almacén de Amazon

El nuevo servicio proporcionará al gigante del comercio electrónico un mayor control de los pedidos.

Amazon está probando en Estados Unidos un nuevo servicio de entrega para agilizar el envío de ciertos productos y aumentar el número de referencias que se entregan en el plazo de dos días, reduciendo así la cantidad de stock en sus almacenes.

El gigante del comercio electrónico supervisará a partir de ahora la recogida de los pedidos en las instalaciones de los vendedores que utilizan su ‘marketplace‘, así como el envío a los clientes. Esto le llevará a asumir funciones que siempre han realizado operadores logísticos como UPS o FedEx, aunque podría seguir contando con ellos para la entrega al cliente final.

El proyecto ‘Seller Flex‘, que comenzó en La India hace dos años, se ha implantado ya en la costa oeste del país norteamericano, aunque el objetivo es ampliarlo a otras zonas en 2018. La iniciativa podría tardar aún en llegar a países como España, donde este cambio en las funciones de la multinacional afectaría en gran medida a sus socios, como Correos o Seur.

Gestionar el proceso de entrega aportará mayor flexibilidad y control a Amazon en la última milla, evitando la acumulación de artículos en sus instalaciones al mantenerlos en las de los vendedores externos.

En 2016, el e-tailer puso en marcha el servicio ‘Seller Fulfilled Prime‘, que permite a los comercios que no utilizan sus almacenes, enviar sus artículos mediante la modalidad ‘Prime’, que garantiza su entrega en dos días. Para cumplir con el plazo prometido, muchos contaron con UPS y FedEx.

El nuevo servicio proporcionará a Amazon un mayor control también en este tipo de pedidos, incluso si los vendedores continúan utilizando operadores externos. ‘Seller Flex‘ le dará a los e-commerce mayor visibilidad en sus operaciones de almacenamiento y entrega, ayudándoles en la realización del inventario, la gestión del espacio y la proximidad a los clientes.