Esta semana se ha producido el acto protocolario de inicio de las obras de la primera fase de la terminal intermodal del puerto de Tarragona en Puerta Centro, en Marchamalo.

Esta instalación ocupará una superficie de 15 hectáreas en el flanco sur de Puerta Centro, junto a la carretera CM-101 e integrado en el corredor ferroviario de Henares, para abrir una vía intermodal de conexión entre el puerto de Tarragona y el centro peninsular.

Las obras de la terminal tienen un presupuesto total de 15 millones de euros. En la primera fase del proyecto, la iniciada oficialmente hoy, se destinarán cuatro millones de euros de inversión para la ejecución de los trabajos de adecuación del terreno y construcción de la plataforma ferroviaria.

Se ha previsto una duración de siete meses para esta primera fase del proyecto, de manera que a principios de 2022 ya estará finalizada.

Así mismo, durante la realización de los trabajos en esta primera etapa, se sacará a licitación la segunda fase para una inversión de aproximadamente once millones de euros, de tal modo que, una vez esté terminada la primera fase, ya se podrá comenzar con la segunda, optimizando el tiempo y acelerando los plazos marcados en el calendario.

Fuerte impulso inversor

Se prevé que la terminal esté finalizada durante el primer semestre de 2023, coincidiendo en fechas con la puesta en funcionamiento del Corredor del Mediterráneo en Tarragona, con la finalización de los trabajos de urbanización y servicios en la ZAL del puerto de Tarragona y la entrada en servicio de la terminal ferroviaria de La Boella, en la que se prevé invertir unos 20 millones de euros en los próximos dos años

En opinión del presidente del puerto de Tarragona, Josep María Cruset, la cincidencia en el tiempo de la entrada en servicio de los tres proyectos en 2023 supondrá un antes y un después para la infraestructura portuaria tarraconense que busca en esta terminal la potencialidad como nodo logístico para crecer en carga general desde y hacia el centro de la península y desde o hacia el centro de Europa.

Una vez se alcance el nivel de crucero, se estima que se pueden alcanzar los 5 trenes diarios, tanto de entrada como de salida.

En la actualidad, el puerto de Tarragona se sitúa en sexta posición a nivel nacional por volumen de mercancías y en segundo por las importaciones. Esta terminal representa un aspecto muy importante en la estrategia portuaria, que busca crecer en carga general, que representa un 6% del total, con los granales líquidos a la cabeza, que representan el 66% del total, seguido por el 28% de los graneles sólidos.

La terminal intermodal de Marchamalo mejorará la conectividad del puerto y abrirá una ventana de oportunidad para convertir al recinto en infraestructura de referencia para todo el centro de la península, aprovechando su ubicación en una zona de gran demanda de servicios logísticos de entrada y de salida de mercancías, pero a la vez situada fuera de la zona de mayor congestión logística del área metropolitana de Madrid, actualmente muy saturada.

La infraestructura, una vez finalizada, contará con 3 vías para carga y descarga para trenes de 750 metros, dos vías más de emisión y recepción, también para composiciones de 750 metros, vías de acceso y maniobra de 3.135 metros y dos kilómetros de vías de servicio. Además contará con un depot de contenedores, con una superficie de 100.000 m², y de 1.200 m² de superficie en el edificio de servicios.

En cuanto a las previsiones de tráfico, aunque como apunta Cruset, esta terminal tiene la ventaja de que tiene todo el crecimiento en tráfico por delante, una vez se alcance el nivel de crucero, se estima que se pueden alcanzar los 5 trenes diarios, tanto de entrada como de salida, que equivale a 10 composiciones atendidas diariamente, que traducido en volumen, equivaldría a un total de entre 50 y 80.000 unidades manipuladas anualmente en su paso por la terminal.