La Comunidad de Madrid ha parado los pies a Cabify, al impedirle utilizar turismos para realizar reparto de pedidos de comercio electrónico.

La plataforma había anunciado hace unos días la puesta en marcha de su servicio ‘Cabify Envíos’ para el reparto de paquetes entre particulares o entre empresas y empleados, con un precio mínimo de diez euros.

Sin embargo, en cada ámbito de transporte existen unas autorizaciones administrativas concretas para cada tipo de actividad que impiden las empresas del segmento de mercancías puedan llevar pasajeros, y viceversa.

Así pues, la compañía, con el fin de intentar evitar este contratiempo administrativo, ha decidido reorientar los envíos de paquetería de comercio electrónico a una de sus filiales, llamada Prestige and Limousine, con la denominación de ‘Envíos by PyL’.

Con esta medida intenta evitar una sanción autonómica, consigue evitar perjudicar a las empresas de transporte y distiribución que ya llevan a cabo estas labores a diario y, al mismo tiempo, tener que utilizar turismos, con lo que la Comunidad de Madrid podría analizar la viabilidad de este nuevo servicio desde este nuevo punto de vista.

Según Fenadismer, más del 50% del colectivo de transportistas de mercancías del país se encuentran parados por falta de actividad.