El importante incremento experimentado por las tasas del transporte marítimo entre China y Estados Unidos desde el mes de junio ha hecho que el gobierno chino se está planteando incluso intervenir para forzar su bajada, según el último informe de Freightos.

Y es que, aunque en la última semana los precios entre el país asiático y la costa oeste se han mantenido estables en los 3.711 dólares/FEU, esto supone un aumento del 158% respecto a las mismas fechas del año anterior. Por su parte, los precios entre China y la costa este continúan en el entorno de los 4.496 dólares/FEU, un 72% por encima del mismo periodo de 2019.

Si los volúmenes entre ambas zonas continúan sobrepasando la capacidad disponible en el mercado, las navieras volverán a aumentar los precios con los ‘General Rate Increases‘, GRIs, lo que supondrá el séptimo incremento de este tipo desde el 1 de junio.

Sin embargo, a finales de la semana pasada se publicó que el ministro chino de Transporte estaba considerando prohibir un nuevo incremento de las tasas con Estados Unidos, y que se esperaba que Cosco y Maersk no lo aplicaran.

Prohibición de cancelar escalas

Además, para garantizar que los precios se reduzcan una vez que empiece a disminuir la demanda, en China podrían impedir a las navieras cancelar sus escalas después de la ‘Golden Week‘ de octubre, un movimiento que suele utilizarse para reducir la oferta y con ello elevar las tasas.

En general, las tácticas de gestión de la capacidad permiten a los operadores no caer en pérdidas cuando la demanda es baja. Durante la pandemia, esto ha facilitado el mantenimiento de los precios a un nivel elevado,  pero nadie esperaba el fuerte incremento de la demanda en junio.

En cualquier caso, controlar la oferta disponible no necesariamente supondrá unas tasas menores si la demanda no aumenta, pero sea cual sea la solución adoptada, la amenaza de una posible intervención debería servir como advertencia para las navieras para que usen su poder más sabiamente.