El adecuado despliegue de una red de recarga suficiente es tan importante o más que la propia oferta de vehículos eléctricos para que la electrificación del transporte sea una realidad factible en un plazo razonablemente corto.

Consciente de esta circunstancia, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha iniciado el proceso de elaboración de un estudio sobre la actividad de recarga de vehículos eléctricos con el fin de analizar cómo impulsar su desarrollo a través de los mecanismos de competencia.

El organismo regulador estima que la descarbonización del transporte es en uno de los ejes de acción en la lucha contra el calentamiento global, y en concreto el impulso del vehículo eléctrico se ha convertido en una prioridad para la sociedad.

Sin embargo, según su criterio, para que se generalice la adopción del vehículo eléctrico, es necesario que se desarrolle una red de puntos de recarga mallada y adecuada a las necesidades de los usuarios.

En este sentido, fruto de un un análisis preliminar, Competencia ha detectado algunos elementos que podrían obstaculizar el desarrollo eficiente y competitivo del sector.

El estudio que ahora se inicia pretende analizar con detalle estos elementos y contribuir, a través de propuestas de intervención pública, a facilitar el desarrollo de una red imprescindible para abordar con éxito el proceso de electrificación del transporte.

Queda fuera, según parece, la necesidad de un aumento en el suministro eléctrico que implicaría un incremento del parque de vehículos alimentados con electricidad, así como el impacto que tendría este aspecto en los costes del abastecimiento y sus posibles efectos medioambientales.