Competencia quiere obligar a Adif a informar con más antelación de las obras en la red

Competencia quiere obligar a Adif a comunicar con más antelación las obras en la red para facilitar la adaptación de los operadores a las condiciones de explotación de la infraestructura.

Viernes, 22/07/2022 por CdS

Competencia constata que que los surcos afectados no se reprograman hasta solo unos días antes del inicio de las obras.

Tras analizar una denuncia presentada por la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha concluido que Adif y Adif AV informan sobre las restricciones de capacidad con unos antelación y detalle inferiores a los exigidos por la normativa.

Competencia estima que las obras de mantenimiento y mejora son esenciales para asegurar la calidad de las infraestructuras ferroviarias, pero afectan a las empresas ferroviarias y a sus clientes porque obligan a modificar, o incluso cancelar, los trayectos de circulación de los trenes previstos, por lo que resulta esencial que los gestores de la infraestructura ferroviaria en España comuniquen estas circunstancias con una antelación suficiente a los operadores.

Ante esta realidad, el organismo regulador ha impuesto diversas obligaciones de información y consulta para asegurar que los administradores de la red puedan tener en cuenta las necesidades de las empresas ferroviarias al planificar las obras.

Por ello, dos meses antes de que finalice el plazo para solicitar capacidad por las empresas ferroviarias, Adif y Adif AV deberán actualizar la información sobre las restricciones de capacidad en el horario de servicio, y la consultarán con las empresas ferroviarias para tratar de limitar su impacto en la actividad ferroviaria.

Además, los administradores de la infraestructura ferroviaria deberán mantener actualizado, y con el detalle requerido, el catálogo de restricciones temporales de capacidad, y deberán facilitar los detalles de los surcos ferroviarios con cuatro meses de antelación respecto al inicio de las restricciones en el caso de los servicios de viajeros, y con un mes de antelación en el caso de los servicios de mercancías.

En esta misma línea, el análisis de la Comisión ha permitido concluir que las empresas ferroviarias solo conocen el detalle del alcance de las restricciones de capacidad entre dos y tres meses antes del inicio de las obras, y que los surcos afectados no se reprograman hasta solo unos días antes del inicio de las obras, dificultando la oferta por las empresas de planes alternativos de transporte a sus clientes.