granvia-madrid2

El proyecto de peatonalización de la Gran Vía tiene un presupuesto de cinco millones de euros.

El Ayuntamiento de Madrid persiste en sus planes para sacar el tráfico rodado de la Gran Vía, con el fin de convertirla en una calle peatonal, pese a que es la principal vía para la distribución urbana de mercancías a casi 8.000 establecimientos del distrito Centro.

Tras la desastrosa experiencia de las pasadas navidades, ahora el consistorio madrileño tiene prisa por estrangular el tráfico en el centro de Madrid. En este caso el consistorio podemita no ha considerado necesario conocer la opinión de los vecinos, tan dados como son a las consultas populares, y planea el cierre al tráfico la Gran Vía y, de inmediato, empezar a ejecutar las obras que servirán para pasar de los seis carriles que tiene actualmente esta importante vía madrileña a cuatro, con dos por sentido.

Al tiempo, se ampliarán las aceras de esta arteria madrileña, se colocará vegetación en todo el tramo y se crearán nuevos espacios para favorecer el paso de peatones y la integración de la bicicleta con el resto del tráfico rodado. Está por ver cuántos ciclistas se atreven a subir desde Plaza España a Callao, por los flamantes carriles bici.

Estas obras también supondrán la reordenación de los carriles para autobuses y taxis, así como las áreas para carga y descarga, el paso de residentes y el acceso a los aparcamientos de la zona.

Está por ver cuántos ciclistas se atreverán a subir desde Plaza España a Callao, por los flamantes nuevos carriles bici. 

En total, el consistorio madrileño, que no ha aportado en su plan ni una sola alternativa para canalizar el tráfico de los más de 50.000 vehículos que pasan por esta arteria, que se verá interrumpido en el plazo de tres meses, tiene previsto invertir cinco millones de euros para completar este proyecto, de los que 800.000 se utilizarán este mismo año. El plan inicial es que las obras estén completadas en otoño de 2018.

En paralelo, el Ayuntamiento tiene la intención de remodelar las seis plazas del entorno de Gran Vía, en colaboración con el Ministerio de Fomento.

granvia-madrid1

Las obras de remodelación de la Gran Vía empezarán justo después de Navidad.

Gran Vía, la principal arteria de suministro de mercancías del Centro de la capital

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Calvo, argumenta que no tiene sentido abrir el tráfico en la Gran Vía tras las fiestas de Navidad para volver a cerrarlo un mes después y afirma que las obras van a gustar a los vecinos.

La Gran Vía es una de las dos grandes vías de comunicación que unen la parte este con la parte oeste de la ciudad a través de su centro histórico. Esta calle, una de las principales arterias comerciales de Madrid, soporta una intensidad media diaria de 50.000 vehículos, que el Ayuntamiento quiere reducir, tras las obras, a 10.000 vehículos diarios.

El ayuntamiento no ha ofrecido ninguna alternativa al tráfico diario de 50.000 vehículos, en uno de los dos grandes ejes de comunicación que unen el este con el oeste de la capital.

Esta vía sirve de acceso a las calles más estrechas del distrito Centro, donde, según los propios datos del Ayuntamiento del pasado mes de agosto, desarrollan su actividad 3.080 establecimientos de hostelería y 4.888 comercios.

Todos estos locales verán comprometido el abastecimiento de mercancías en una de las épocas de mayor consumo del año.

En septiembre, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 30 de Madrid dictó sentencia a favor de la patronal UNO en relación al recurso contra el Decreto del Ayuntamiento de Madrid por el que se establecían restricciones al tráfico en la Gran Vía madrileña en las pasadas Navidades.