Las nuevas tecnologías permiten optimizar los procesos de la cadena de suministro y, al mmismo tiempo, reforzar la sostenibilidad en las actividades logísticas, un elemento que está ganando importancia.

En este sentido, un reciente estudio de CapGemini del que reporta Packlink señala que el 71% de los españoles afirma realizar sus compras teniendo en consideración el potencial impacto ambiental de un producto o servicio.

Concretamente, la plataforma señala que la logística puede reducir su huella de carbono a corto plazo mediante el uso de combustibles alternativos, como el metano, el GLP o la electricidad.

Así mismo, según Packlink, de cara a una estrategia a largo plazo, conviene repensar la estructura de la red logística y tener en cuenta la creación de hubs nacionales permite incrementar los niveles de servicio, reducir los kilómetros recorridos y el número de vehículos utilizados, generando una reducción de unas 450 toneladas de CO2.

Por otra parte, el uso de técnicas de ‘big data’ se está desarrollando de manera capilar, creando la llamada Logística 4.0, en la que el rol de ‘analytics’, ‘data’ y ‘machine learning’ se entrelazan e interconectan, para, a través de la recopilación y análisis de datos de información, administrar las operaciones con mayor facilidad y tener proyecciones futuras de las necesidades y preferencias de los clientes, además de las tendencias del mercado.

Con más detalle, Packlink estima que mediante el uso de ‘big data’ en el sector logístico se reduce el riesgo de escasez o excedente de mercancía en almacén, recortando stocks del 20 al 30% de media, con una mejor distribución de recursos, y también se mejoran los procesos de atención al cliente, ofreciendo un servicio dirigido y específico al cliente.

Por otra parte, un análisis realizado por Google Cloud estima que la inteligencia artificial tiene aplicación epara una mayor optimización de la cadena de suministro, controlar los riesgos y adecuar inventarios.