granelero capesize

El ‘Código Polar’ protegerá las aguas del Ártico.

En enero de 2017 entrará en vigor el Código Internacional que regirá el transporte marítimo en las aguas árticas y antárticas, conocido como el Código Polar, cuya finalidad principal es proteger estas aguas.

El Código Polar establece los distintos requisitos y recomendaciones que han de cumplir los buques que naveguen en la zona, en aspectos relacionados con el petróleo, las aguas residuales o los productos químicos, entre otros.

Este martes 19 de enero se ha proyectado en el Parlamento Europeo el documental ‘Sea Blind – The Price of Shipping our Stuff’, que analiza el impacto del aumento estimado de tráfico en la ruta del Mar del Norte o el Océano Ártico.

En este sentido, desde la asociación de armadores europeos ECSA, que ha participado en el debate que ha tenido lugar en el Parlamento tras la proyección del documental, consideran «poco realista» que el Ártico vaya a ser accesible tan pronto como desaparezca el hielo del mar.

De hecho, según los armadores, «no es posible un Ártico sin hielo, ya que este siempre volverá a formarse durante la estación invernal y, además, con grandes diferencias en una misma región».

Desafíos para las navieras

Por otro lado, las navieras se enfrentan otros desafíos en la zona, como la oscuridad polar o la falta de infraestructura crítica y de sistemas de control de la navegación, a lo que se suma una baja capacidad de búsqueda y rescate en este área.

No obstante, los navieros esperan que el tráfico en esta ruta crezca en los próximos años, mostrándose satisfechos con la nueva legislación, ya que establece la igualdad de condiciones para los actores de la industria y se han tomado las precauciones necesarias para garantizar la seguridad de la vida en el mar y la sostenibilidad de estos entornos altamente sensibles.

Más allá de la opinión de los aramadores, algunos expertos consideran que la ruta del Ártico concentrará en 2020 el 15% del comercio exterior de China que se exporta por mar, según un estudio de OBS, al acortar hasta un 30% la duración del trayecto entre el país asiático y Europa.