Los últimos confinamientos en China, la elevada congestión portuaria y las sanciones a Rusia por la invasión a Ucrania han contribuido a un inicio del segundo trimestre que desde Xeneta definen como desastroso.

A principios de año, se explicó que si la situación permanecía inalterable, no surgiría ningún cuello de botella nuevo en la cadena de suministro global y la situación podría calmarse, pero el aumento del precio del petróleo y los cierres en China están causando muchos problemas a todos los actores del mercado.

De hecho, el 75% de los clientes de la consultora ya han confirmado que las sanciones a Rusia han impactado en sus cadenas de suministro. La ampliación del confinamiento en Shanghái también ha supuesto un fuerte impacto para los puertos, ya de por sí afectados por las restricciones en el país.

Además, el trasvase masivo de capacidad hacia los puertos de la costa este de Estados Unidos ha generado más congestión en la zona, que no hace más que empeorar por la decisión de las navieras de seguir incorporando nuevos buques y servicios en la zona.

Por otro lado, desde Xeneta consideran que la demanda de capacidad no se reducirá hasta el año 2023. Podría haber incluso menos capacidad entregada en el segundo y tercer trimestre de 2022 que en el primero, que ya de por sí estuvo por debajo de los 200.000 TEUs.

En lo que se refiere al precio del combustible, la última vez que estuvo en el entorno de los 750 u 800 dólares, las tasas de carga se encontraban en niveles muy bajos. En la actualidad, el escenario es diferente y las navieras están haciendo una fortuna, ya que no tienen que luchar para sobrevivir en el mercado y cuentan con beneficios de sobra para gestionar la situación como quieren.

Tasas en el transporte marítimo

Las tasas a largo plazo para las rutas principales se encuentran en niveles récord y existe una brecha enorme entre las tarifas más baratas y las más altas. No obstante, en la mayoría de las rutas desde Asia, las tasas ‘spot‘ se han ido consolidando a lo largo de los últimos tres meses.

No obstante, conviene apuntar que se está notando una cierta tendencia a la baja, especialmente para los mercados de Europa, el Mediterráneo y América del Sur.

Entre los asistentes al último seminario web de ‘Ocean Freight Market Pulse‘, el 50% cree que el mercado no se debilitará hasta 2023, mientras que el 30% cree que no será hasta 2024 y el 10% piensa que se podría demorar más. 

Si el Covid-19, la congestión y la inestabilidad geopolítica continúan provocando más interrupciones en el mercado y remodelando las rutas, los operadores deberán empezar a ser más flexibles.

 

CdS-Banner-suscripcion-OJD-750x110