El transporte marítimo se está enfrentando a los mismos problemas en prácticamente cada rincón del mundo: unas tasas de carga por las nubes, congestión en los puertos, el efecto ‘roll-over‘ que deja en tierra mercancías que debían iniciar su viaje, la falta de conductores, el Brexit o los brotes de Covid-19 en los puertos.

Las mercancías tardan demasiado en llegar desde los fabricantes hasta los retailers y es algo que no se resolverá a corto plazo, según el último informe de Xeneta. Casi 317 buques, con 2,1 millones de TEUs a bordo, se mantienen a la espera de poder descargar en sus puertos de destino, un problema especialmente grave en Estados Unidos, donde los de Long Beach, Los Ángeles, Nueva York y Savannah acumulan grandes retrasos.

De hecho, la zona de espera para los buques en Los Ángeles y Long Beach llega cada vez más lejos de la costa, y según Business Outsider existen casi 100 portacontenedores en las inmediaciones que aún no han podido atracar.

Falta de conductores y aumento de precios

Por otro lado, el problema de la falta de conductores se está agravando en Estados Unidos, donde se necesitan unos 80.000, lo que supone que los contenedores no se moverán de los muelles en un tiempo prolongado. Esta situación está generando problemas, a su vez, en el otro extremo de la cadena, trasladándose la congestión a China o Singapur. 

Además, en Asia, el puerto de Yantián y el de Ningbó tuvieron que cerrar por brotes de Covid en junio y agosto respectivamente, algo que no ha vuelto a repetirse pero que ha empeorado el ya de por sí prácticamente paralizado flujo de contenedores.

Otra cuestión a tener en cuenta es el aumento de los precios del crudo y del GNL. En el caso de los mercados asiáticos, están acusando especialmente el encarecimiento de la electricidad, y  Pekín ya ha ordenado a los fabricantes de productos de bajo valor que reduzcan su producción, de modo que pueda ser aprovechada por los de productos de alto valor.

Esta situación, que se mantendrá en el tiempo, añadirá más presión a la cadena de suministro, haciendo que la producción de artículos de bajo valor se desplace a Vietnam y otros países asiáticos circundantes.

Escasez de productos

El escenario actual podría provocar una escasez de productos en los ya de por sí estresados mercados de la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos. Además, los tifones Chanthu y Kampasu que han afectado recientemente a los puertos de Hong Kong y Shenzen han terminado de agravar la situación, pues actualmente hay 237 portacontenedores esperando en los puertos del Delta del río de las Perlas.

Teniendo en cuenta la congestión existente en los de la costa oeste de Estados Unidos, es difícil determinar si el problema parte de un lado o del otro, si bien cabe apuntar que a pesar de todo, las importaciones tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos están en niveles récord.

Las cadenas de suministro a nivel mundial aún deben recuperar la normalidad pre-Covid, tras dos años de relaciones difíciles entre navieras y cargadores, escasez de conductores, y una infraestructura para el suministro en Estados Unidos, Reino Unido y Asia aparentemente al borde del colapso.

Todo ello mientras se aproximan las fiestas navideñas y el año nuevo chino a continuación, lo que hace que para la consultora vayan a ser unas vacaciones que en este sector se recordarán durante mucho tiempo.