Los empresarios valencianos defienden la necesidad de compatibilizar crecimiento y sostenibilidad en defensa de la ampliación del puerto de Valencia.

En este sentido, el empresariado valora positivamente que los cambios en el anteproyecto no generan impactos ambientales añadidos, así como el compromiso que asumió el puerto de destinar 15 millones para la regeneración de las playas del sur.

La Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana defiende que el puerto de Valencia puede contribuir enormemente a reactivar la economía de la región y hacerla más competitiva, toda vez que se espera que, en 2030, con la nueva terminal en pleno funcionamiento, el impacto económico de la dársena levantina represente el 2,27% de valor añadido en la economía valenciana y más de 44.000 puestos de trabajo.

Así mismo, la instalación también vendrá a aliviar la falta de espacio en el recinto, ya que, según los datos de la CEV, el puerto ya está al 73% de su capacidad y necesita seguir creciendo como hub para dar respuesta a la actividad importadora y exportadora de las empresas valencianas.

De igual modo, los empresarios valencianos estiman que la ampliación del puerto beneficiará a miles de autónomos y tendrá un efecto dinamizador en diversos sectores con una fuerte vertiente hacia el comercio exterior, como el químico, el agropecuario y la industria del automóvil.