El nuevo Decreto-Ley de Recuperación en el que trabaja el gobierno italiano para hacer frente a los efectos del Covid-19 incluirá todas las medidas propuestas por el Ministerio de Infraestructuras y Transportes.

Entre ellas, destaca la extensión del acuerdo con la Compagnia Italiana di Navigazione, CIN, propietaria de Tirrenia, por un periodo que no excederá de los 12 meses a contar desde la finalización del estado de emergencia en el país.

La decisión se atribuye a las consecuencias que podría tener el coronavirus en el mercado, que podrían distorsionar el análisis realizado para el lanzamiento de los nuevos tender para servicios marítimos.

En consecuencia, lo más apropiado era ampliar el acuerdo actual hasta que las condiciones referentes a la oferta y la demanda de servicios vuelvan a la normalidad y se recuperen los flujos de tráfico.

Además, poco antes la naviera había advertido de que tendría que suspender todas sus conexiones con Sicilia, Cerdeña y otras islas debido a que atravesaba dificultades financieras. CIN ha estado manteniendo una deuda de 55 millones de euros con el gobierno italiano durante cuatro años, a los que se han añadido otros 65 desde el último año.

No obstante, la ampliación del acuerdo permitirá que la administración no tome posesión de su flota, añadiéndose a su deuda otros 60 millones en abril de 2021. Por tanto, se calcula que en un plazo de nueve años la naviera habrá ganado unos 650 millones de euros con buques que le costaron 200 millones.