Los peajes que Alemania quiere implantar en sus carreteras seguirían siendo discriminatorios para los conductores extranjeros, a pesar de los cambios puestos en marcha por la administración germana, que recibieron el visto bueno de la Comisión Europea.

Así lo consideran los eurodiputados del Parlamento Europeo, que han pedido a la Comisión Europea que explique por qué considera que los planes revisados son suficientes para justificar la suspensión del procedimiento de infracción contra Alemania iniciado a mediados del pasado ejercicio.

Los eurodiputados señalan que el sistema de peajes alemán violaría la legislación comunitaria, en concreto el artículo 18 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, al permitir a los conductores alemanes deducir los costes de peaje de su impuesto sobre los vehículos, algo que los extranjeros no pueden hacer.

Al no imponer una carga adicional a los conductores alemanes y sí a los extranjeros, se mantiene una discriminación indirecta basada en la nacionalidad, según una resolución del Parlamento Europeo aprobada el 15 de marzo de 2017 con 510 votos a favor, 126 en contra y 55 abstenciones.