La Autoridad Portuaria de Barcelona pretende ser uno de los actores principales en la agilización de la recuperación, ejerciendo de palanca para poder reanudar la actividad empresarial en los próximos meses. Para ello, se priorizarán las inversiones para acelerar la recuperación, teniendo en cuenta los criterios de eficiencia y de rendimiento social, ambiental y económico.

El Plan de Choque de Medidas Económicas que el puerto ya está aplicando, pondrá a disposición del tejido empresarial 56 millones de euros para resistir los efectos de la pandemia. Aunque esto provocará una rebaja de los ingresos durante el año, no afectará a las inversiones previstas para 2020.

Los puertos son motores económicos esenciales y el de Barcelona tiene una capacidad notable para impulsar la generación de negocio en su hinterland. Desde la Autoridad Portuaria han indicado que la crisis de 2008 ha servido de guía para saber cómo actuar y está previsto seguir impulsando la obra pública, favoreciendo la contratación de personal en las empresas del sector.

De hecho, el Plan de Inversiones para 2020 ya contemplaba una partida de 71 millones en obra pública, que se destinarán a nuevos accesos ferroviarios, la nueva Terminal Intermodal, la remodelación del edificio ASTA, la ampliación del Muelle Adosado y el nuevo punto de atraque para servicios portuarios, entre otros.

Plan de Recuperación 

A esta cantidad, deben sumarse otras inversiones, como la destinada a digitalización y ciberseguridad, valorada en un millón de euros. Este Plan de Inversiones forma parte del Plan de Recuperación ya anunciado por el puerto, que será consensuado con la comunidad portuaria.

Su principal objetivo es recuperar los tráficos, detectar nuevas oportunidades e impulsar la innovación. Para ello, se potenciará el hinterland y la exportación, en la búsqueda de nuevas tráficos estratégicos, se reforzarán los lazos con Asia, y se aplicará una nueva estrategia respecto al suelo logístico.